El escritor, radicado en Río Gallegos desde 2017, recibirá este 4 de agosto un reconocimiento por su aporte a la formación y difusión de la narrativa a través de los talleres literarios y de Ferra Ediciones.
El escritor Luis Ferrarasi será homenajeado este 4 de agosto en el marco del Día del Escritor Santacruceño, distinción que reconoce su trayectoria literaria y su trabajo al frente de Ferra Ediciones, con el que impulsa a nuevos autores y promueve la cultura en la provincia. En diálogo con La Mañana en Patagonia, el autor repasó su recorrido, su vínculo con los talleres narrativos y su mirada sobre el oficio de escribir.
“Esto me pone muy contento, me queda muchísima carrera por delante, no esperaba un reconocimiento sobre esto, tan pronto”, expresó Ferrarasi, y agregó que el premio está directamente ligado a su labor formativa: “Uno recién está comenzando, pero estoy muy contento y creo que esto tiene que ver con la formación de los talleres que también daba y voy a continuar”.
El escritor recordó que, al llegar a Río Gallegos en 2017, lo primero que hizo fue buscar un espacio de formación para escritores. “Lo encontré en su momento en un taller narrativo y siempre estuve vinculado a esos talleres como alumno, y siempre valoré la presencia de cada taller”, señaló.
Sobre la importancia de esos espacios, remarcó: “Hay mucha gente con inquietudes narrativas, con inquietudes de escribir, que escribe hace mucho y se está animando a socializar sus escrituras”. En ese sentido, definió a la escritura como “una actividad muy solitaria” y sostuvo que el momento de compartirla con otros es clave para el crecimiento del autor.
Ferrarasi cuenta con cuatro libros publicados, tres de los cuales le valieron ser seleccionado para representar a Santa Cruz en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. “Es un evento espectacular y una responsabilidad grande”, afirmó al respecto.
“Escribir es una pulsión que tenemos”
Consultado sobre las motivaciones detrás de su oficio, el autor reflexionó: “Escribir es una pulsión que tenemos, no podemos no hacerlo, y la reflexión de por qué lo hacemos es una cuestión a posteriori de la escritura”. Según explicó, ese análisis suele surgir por preguntas externas, ya que para él se trata de “algo natural” y “un motor que no podemos no hacerlo”.
Describió además el proceso creativo cotidiano: “Siempre tratamos de desenredar una trama, una historia, o escribir un microrrelato en el celular, o tratando de pensar una idea, alimentarla, buscarle la lógica y en qué momento sentarse a escribirla”.
Para cerrar, Ferrarasi destacó la vitalidad de la escena literaria actual: “La verdad es que nunca se ha dejado de escribir, en crisis vivimos todo el tiempo y de ahí mismo salen las historias”. Y celebró el crecimiento del movimiento narrativo local: “Todo el tiempo salen obras nuevas, todo el tiempo nacen escritores nuevos, y me agrada que cada vez hay más narradores, porque siempre la he sentido a la provincia como muy poética”.