La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) participó de la reunión de trabajo del Consejo Patagónico de Desarrollo Económico, realizada el 11 de agosto en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y convocada en esta oportunidad por el Ministerio de Producción del Chubut.
El Consejo fue constituido por los gobernadores de la Patagonia como ámbito permanente de articulación entre los gobiernos provinciales y las instituciones del sector privado, y reúne a los ministros y funcionarios de Producción de cada provincia junto a los presidentes de las federaciones económicas provinciales. El eje central del encuentro fue la elaboración de un Programa Patagónico de Desarrollo de Proveedores Locales, orientado a fortalecer la participación de las PyMEs de la región en las cadenas de valor de los sectores estratégicos.
El presidente de la FESC, Guillermo Polke, advirtió sobre la gravedad que atraviesa el sector PyME y la necesidad de defender los beneficios que la Patagonia está perdiendo. “Venimos perdiendo, uno a uno, los beneficios que en su momento justificaron poblar y producir en la Patagonia: el gas, los combustibles, las tarifas, sumado a los altos costos logísticos y los problemas de conectividad, que golpean de lleno al turismo”, señaló. Para el dirigente, todos estos factores confluyen en un mismo problema de fondo: la despoblación de la región.

En el encuentro también se puso el foco en el costo laboral que soportan las empresas radicadas en el sur, y en la necesidad de compensar por vía impositiva el adicional por zona, sin afectar el salario del trabajador. En esa línea existe un proyecto de ley presentado por la diputada Edith Terenzi que crea una compensación por zona desfavorable, permitiendo a las empresas compensar ese adicional contra impuestos nacionales —IVA y Ganancias— mediante un crédito fiscal. “No se trata de un subsidio, sino de una compensación por un sobrecosto que se paga solo por estar radicado en la Patagonia”, remarcó Polke, y agregó que el paso siguiente es trabajar para lograr el acompañamiento del Congreso.
Otro de los puntos abordados fueron las oportunidades y los riesgos del desarrollo de Vaca Muerta. Polke transmitió la experiencia de Santa Cruz en explotaciones de recursos naturales y planteó que, sin una planificación adecuada, el crecimiento puede traer más problemas que soluciones. “Un crecimiento poblacional desmedido, sin infraestructura de hospitales, viviendas, iluminación y cloacas, termina siendo un fuerte inconveniente que después afrontan los municipios y la provincia a un costo muy alto”, explicó.
En ese sentido, remarcó la importancia de apostar a un desarrollo de largo plazo que no dependa exclusivamente de lo extractivo, sino que lo complemente con producción de alimentos, ganadería, pesca, turismo, servicios y comercio, como grandes generadores de empleo.
Finalmente, los referentes coincidieron en una agenda regional común: defender los beneficios energéticos y de combustibles, resolver la conectividad, reducir el costo laboral y frenar la despoblación emparejando las asimetrías de costos con el resto del país. El objetivo es canalizar esos ejes hacia las autoridades nacionales y el Congreso, y sostener el Consejo Patagónico como ámbito permanente de coordinación entre las provincias. “La idea es dejar de discutir provincia por provincia y empezar a mover a la Patagonia como bloque”, concluyó Polke.
