Turchetti cuestionó la reforma laboral y advirtió que “el perjudicado siempre es el trabajador”

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El secretario general del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustibles de la Cuenca Austral expresó su preocupación por el impacto de la reforma laboral en Santa Cruz, criticó el rol de las conducciones sindicales y puso en duda que la iniciativa genere inversiones en la provincia.

Marcelo Turchetti, secretario general del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustibles de la Cuenca Austral, analizó el debate por la reforma laboral que se trata en el Congreso y aseguró que “de una forma u otra, en todo lo que se está queriendo ver, el perjudicado es el trabajador”.

En diálogo con Voces y Apuntes, sostuvo que tanto dirigentes sindicales históricos como gobernadores muestran preocupación por el capítulo fiscal del proyecto, en particular por el impacto sobre el impuesto a las Ganancias. Según explicó, “no estarían aceptando porque esos son recursos que vienen para las provincias”, aunque remarcó que el costo final recae sobre quienes trabajan.

Turchetti afirmó que, pese a las críticas, la reforma debe ponerse a prueba debido al alto nivel de informalidad laboral: “Tenemos casi el 50% de la mano de obra trabajando en negro y probemos”. En ese sentido, comparó la situación con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y señaló que en Santa Cruz no generó resultados positivos, ya que “no llegó ninguna inversión”.

El dirigente también fue crítico con las federaciones sindicales nacionales y aseguró que la resistencia de algunos sectores responde más a la pérdida de recursos que a la defensa de los trabajadores. “Se están peleando porque les van a tocar la caja de la obra social y no han hecho nada por la gente”, expresó, al tiempo que denunció que a los gremios que se oponen a esas políticas “los castigan, nos bajan los servicios de obra social”.

Además, advirtió que muchas obras sociales se encuentran en crisis por malos manejos: “La mayoría están fundidas porque se han robado todo”, y cuestionó que se prioricen intereses económicos por sobre la situación de quienes trabajan en condiciones informales y pierden beneficios básicos.

Respecto al impacto regional, Turchetti fue pesimista y consideró que la reforma no traerá mayores inversiones a Santa Cruz, ya que las empresas están enfocadas en desarrollos no convencionales y evitan las cuencas maduras. “Es una etapa que ya hemos vivido en otros momentos del petróleo”, señaló.

Por último, apuntó contra la dirigencia política y sostuvo que muchos legisladores “nunca dependieron de un privado, siempre vivieron del Estado”, lo que, a su entender, los aleja de la realidad del sector productivo. Como aspecto positivo, manifestó su acuerdo con la libre elección en las federaciones, para que todos los afiliados puedan votar y no solo “dos o tres que levantan la mano”.

En ese marco, concluyó que “nadie está pensando en la gente, todos están pensando en sus intereses”, y que la discusión de la reforma expone un problema estructural que, según dijo, lleva más de 30 años sin soluciones reales.