La representación provincial finalizó en el noveno puesto del medallero, con 18 preseas, y recibió oficialmente la bandera que la identifica como próxima sede de la competencia. Una nueva responsabilidad y un orgullo para el deporte provincial y la gestión del gobernador Claudio Vidal.
El Complejo Campos Deportivos Arauco de Valdivia, en la Región de Los Ríos, Chile, fue escenario del acto de clausura de los Juegos Binacionales de la Araucanía 2026, que reunió a las delegaciones de las provincias argentinas y regiones chilenas. Cerca de 2.500 deportistas fueron protagonistas de una semana de competencia, convivencia e intercambio, en la que cada disciplina permitió demostrar capacidades, sumar experiencia y fortalecer los vínculos a través del deporte.

Para Santa Cruz, la ceremonia tuvo un significado especial: además de despedir una nueva participación en esta tradicional competencia patagónica, recibió la bandera de los Juegos, que anticipa el compromiso de organizar la próxima edición en territorio santacruceño durante 2027.
Santa Cruz, próxima sede de la Araucanía
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue el tradicional pase de bandera. En representación de la provincia, el subsecretario de Deportes, Gonzalo Mansilla, junto a los deportistas Santiago Guidetti y Lourdes Bicocca, recibió de manos de las autoridades chilenas la insignia de los Juegos Binacionales.
El gesto marcó oficialmente el camino hacia la próxima edición, que tendrá a Santa Cruz como anfitriona. Un acontecimiento que representa un enorme orgullo para la provincia, pero también una importante responsabilidad en materia de organización, infraestructura, logística y recursos humanos para recibir a las delegaciones de Argentina y Chile.

La designación constituye, además, una oportunidad para seguir fortaleciendo el desarrollo deportivo provincial y proyectar a Santa Cruz como escenario de una de las competencias más importantes de la Patagonia.
Un balance de 18 medallas y una experiencia que deja huella
En el plano deportivo, la delegación santacruceña finalizó su participación en el noveno lugar del medallero general, con un total de 18 medallas: ocho de oro, dos de plata y ocho de bronce.
Más allá de las posiciones y los resultados, cada deportista fue parte de una experiencia que trasciende la competencia. Detrás de cada presentación hubo preparación, compromiso, esfuerzo y el orgullo de representar a Santa Cruz en un encuentro que reúne a jóvenes de ambos países.
Durante el encuentro posterior a la ceremonia, en un gimnasio colmado de deportistas, entrenadores y equipos técnicos, algunos integrantes de las selecciones provinciales compartieron sus sensaciones sobre los días vividos en Valdivia.
La futbolista Stefania Moyano destacó el nivel de organización de esta 33° edición y, especialmente, la experiencia compartida con sus compañeras: “Con el lindo grupo que tenemos la pasé espectacular”.

Por su parte, Josefina Carrizo, integrante de la selección de vóley, expresó su satisfacción por haber formado parte de la competencia y aseguró sentirse “muy feliz por haber participado en estos Juegos de la Araucanía”.
Uno de los testimonios más emotivos fue el de Zoe Acuña, integrante del equipo de natación, quien atravesó esta edición con un significado particular: “Estoy muy contenta por haber representado a mi provincia porque este fue mi cuarto año de competencia, así que esta edición fue mi despedida y la verd.ad es que estos últimos años en mi carrera deportiva fueron los mejores”. Con emoción, también recordó el recibimiento que tuvieron: “Me encantó cómo nos recibieron y estoy muy feliz”.
Desde El Calafate, el futbolista Lorenzo Cuello vivió su primera experiencia representando a Santa Cruz y destacó el valor de haber integrado el seleccionado provincial: “Es una experiencia única y la pasé muy lindo. Si bien los resultados no fueron como los esperábamos, más allá de eso, estoy muy contento por el grupo que conformamos y de todo lo que hicimos como equipo”.
En la misma línea, Rodrigo Saracena, también integrante del plantel de fútbol, compartió sus sensaciones sobre esta primera participación: “Esta es mi primera participación en el seleccionado de fútbol y fue una semana de mucho esfuerzo, tratando de dar dando lo mejor siempre”.
El regreso y el desafío de recibir a la Patagonia en 2027
Con la música acompañando el cierre y el nombre de Santa Cruz proyectado en la pantalla, la ceremonia dejó una imagen que sintetizó el significado de esta edición: la provincia no solo se despidió de Valdivia, sino que comenzó a transitar el camino hacia los Juegos Binacionales de la Araucanía 2027.
Los deportistas emprendieron el regreso a sus hogares con la satisfacción de haber representado a su provincia, llevando consigo experiencias, amistades y aprendizajes que forman parte de su crecimiento deportivo y personal.
Detrás de esta participación hubo un importante esfuerzo del Gobierno de Santa Cruz, encabezado por el gobernador Claudio Vidal, junto al trabajo de la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación, a cargo de Gabriel Murúa, para garantizar que la delegación pudiera estar presente en esta nueva edición.
El acompañamiento institucional y la inversión en el deporte son fundamentales para generar oportunidades, fortalecer las disciplinas y permitir que los jóvenes santacruceños puedan desarrollarse y representar a su tierra en escenarios regionales y nacionales.
La Araucanía 2026 bajó su telón en Valdivia, pero para Santa Cruz comienza un nuevo capítulo. En 2027, nuestra provincia abrirá sus puertas a las delegaciones de Chile y Argentina, con el desafío de estar a la altura de una competencia que celebra el deporte, la integración y la hermandad patagónica.