El Centro de Residentes Catamarqueños celebra 56 años junto al aniversario de la Autonomía provincial

Compartir

Su presidente, el Dr. Luis Quintar, destacó el vínculo de la institución con Caleta Olivia y remarcó los desafíos que enfrenta actualmente la entidad.

El Centro de Residentes Catamarqueños “Fray Mamerto Esquiú” cumple 56 años de vida institucional, una fecha que coincide con la conmemoración de la Autonomía de Catamarca, considerada por la comunidad catamarqueña como la efeméride institucional más relevante de la provincia, por encima incluso de su propia fundación.

Así lo explicó el presidente de la institución, Dr. Luis Quintar, en diálogo con Voces y Apuntes, donde repasó la historia del centro, su relación con Caleta Olivia y los proyectos en marcha.

“Hicieron coincidir estas dos fechas, ya que el centro tenía sus antecedentes, pero oficialmente se establece en esta fecha”, señaló Quintar respecto del origen de la doble celebración.

El titular del centro puso especial énfasis en el agradecimiento hacia la ciudad que los recibió. “Caleta Olivia nos ha brindado muchísimas posibilidades a quienes veníamos de afuera, y nosotros lo que tratamos es de devolver a Caleta lo que podemos como agradecimiento de este buen trato que tuvimos en esta hermosa ciudad”, expresó, y aseguró que la institución “sigue trabajando para eso”.

Consultado sobre el contexto actual, Quintar reconoció las dificultades del momento, aunque remarcó la resiliencia de la comunidad: “Estamos preocupados con la situación, pero no aflojamos, ya se vivieron muchas épocas de este tipo, y la gente siempre ha estado al lado nuestro”.

El presidente del centro detalló que la sede mantiene una intensa agenda durante toda la semana, a la que se suman alquileres para cumpleaños, casamientos y eventos sociales los fines de semana. “Muchas personas de todas las edades transitan diariamente por nuestro centro, tenemos muchísima actividad”, afirmó, y vinculó ese uso constante con el natural desgaste edilicio que buscan revertir con tareas de pintura en todo el edificio.

En cuanto a las obras en marcha, Quintar informó que “actualmente nos encontramos haciendo la rampa para discapacitados del lado del quincho, cumpliendo con un requerimiento que debíamos tener”. “Todo es un trabajo y cuesta mucho, pero vamos avanzando”, agregó.

Al hacer un balance entre el pasado y el presente de la institución, el dirigente admitió una merma en la cantidad de asociados: “En ese tiempo se podía hacer muchas cosas, porque había muchísimos socios, hoy ya quedan muy poquitos, y cuesta un poco más”. Pese a ello, concluyó con un mensaje de continuidad: “Se sigue trabajando en la comunidad, y queremos seguir trabajando”.