El referente del grupo “Gestión y Proyección” analizo la política actual provincial y enfatizo que no se puede sostener una gestión sin tener en cuenta el factor humano: “G y P es una agrupación social con proyección a los jóvenes, pero con pensamiento intergeneracional. No es un partido tradicional. Es un movimiento que entiende que la política no puede seguir hablando solo de economía y obra pública si no se trabaja primero la cultura”.
Peña también afirmo que viene trabajando hace años en territorio, no desde un escritorio. Y que su trabajo no se limita al consultorio. Brinda talleres de socialización, comunicación efectiva y, sobre todo, de educación emocional.
Tres ejes que considera ausentes en la formación tradicional y que, según su mirada, son la base de cualquier transformación social real.
Cristian Peña es psicopedagogo de formación y vocación, un profesional ligado profundamente al área humana que ha decidido dar un paso más: poner su experiencia al servicio de un proyecto colectivo con proyección política.
“Para GyP, muchas de las problemáticas actuales – la apatía, la violencia en la comunicación, la falta de proyectos, la deserción, la desconexión entre generaciones – no son problemas individuales. Son aprendizajes culturales que se han naturalizado y que se pueden desaprender” remarco.
¿Quién es Cristian Peña?
Ciudadano caletense que no viene de la política tradicional. Viene del acompañamiento a familias, escuelas, jóvenes con dudas vocacionales, adultos que retoman sus estudios, personas que necesitan volver a confiar en su capacidad de aprender.
Esa experiencia humana es su capital político. En sus talleres trabaja habilidades blandas que la política suele olvidar: escuchar, comunicar sin agredir, trabajar en equipo, regular emociones, construir pertenencia.
Hoy decide ponerse en carrera política no por una ambición personal, sino porque entiende que el cambio cultural que propone no se logra solo en el consultorio.
Necesita llegar a las escuelas, a los centros vecinales, a las políticas de juventud, a los espacios de decisión. “GyP no promete soluciones mágicas. Propone un método: volver a poner lo humano en el centro de la política. Empezar por los jóvenes, porque son quienes todavía se animan a imaginar una sociedad distinta”.