Polke pidió reactivar a las pymes y presentó propuestas

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El presidente de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), y dirigente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Guillermo Polke, realizó un llamado para frenar el impacto que ha provocado la pandemia en el sector comercial y las pequeñas y medianas empresas (pymes). Solicitó que el Estado genere más herramientas eficaces y consensuadas con el fin de recuperar los puestos de trabajo y a las pymes que cerraron a causa de la pandemia.

Para contrarrestar este panorama, hizo públicas propuestas que serán reiteradas ante las autoridades.

“Debemos recuperar más de 90 mil pymes que desaparecieron    tanto en la gestión de Mauricio Macri, como por efectos de la pandemia. Los empresarios, los sindicatos, los gobiernos, tanto nacional, provinciales, y municipales, debemos trabajar en conjunto para recuperar las empresas que por el impacto de la pandemia han bajado sus persianas. Venimos de la gestión del macrismo que afectó gravemente a las pymes, y a eso hay que sumarle las consecuencias de la pandemia en las actividades económicas y productivas del país”, sostuvo Polke.

“Hay señales de recuperación, pero son mínimas, y al paso que   vamos, se va necesitar por lo menos unos 10 años para volver a valores del 2015. Necesitamos medidas extraordinarias inéditas, hay que asumir el riesgo de apostar una vez por todas por las pymes argentinas y debemos hacerlos entre todos”, agregó el dirigente empresarial santacruceño.

Asimismo, rescató el plan del gobierno nacional, pero opinó que se requiere más asistencia y medidas innovadoras para el sector productivo, ya que la crisis no se detiene y está destruyendo miles de puestos de trabajo. En los últimos días, se conoció que se perdieron en el país entre febrero a octubre de 2020 más de 187 mil puestos de trabajo. Cabe recordar, que la caída del empleo y la actividad, deriva en una recesión económica y un aumento de la pobreza.

“El gobierno del presidente Alberto Fernández lanzó un plan de ayuda para las empresas inédito en la historia del país, como fue el pago de los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) y los préstamos con tasa subsidiada, moratorias   impositivas o como sucedió en Santa Cruz donde se otorgaron los ATC (Asistencia al Trabajo y Comercios) y los ANR (Aportes No Reintegrables), se congelaron tarifas, se otorgaron planes de    pagos para deudas impositivas. Lo mismo hicieron algunas municipalidades, en síntesis, cada gobierno en la medida de sus posibilidades otorgó herramientas para paliar el impacto de la pandemia en las actividades productiva y comercial, que fueron muy importantes para sostener niveles de consumo y por ende la actividad económica. Pero a pesar de toda esa ayuda inédita, no alcanzó, y miles de pymes y comercios bajaron sus persianas, tanto de los sectores gastronómico, turístico, hotelero, transporte de pasajeros, comercio en general, servicios etc. Por ello, insistimos no solo con reactivar la economía, sino también generar y recuperar los puestos de trabajo genuinos, y es acá donde debemos trazar una línea que marque la diferencia entre las grandes empresas y las pymes y comercios, porque estas últimas son las que mayor generación de trabajo producen llegando al 70% de los puestos de trabajo registrados y teniendo en cuenta que en nuestro país el 90% son pymes (80% microempresas)”, precisó Polke.

En esta misma línea, el titular de la FESC, solicitó “soluciones a largo plazo extraordinarias” para reactivar al sector pyme y comercial. “Creemos que para esta situación extraordinaria que generó la pandemia, es necesario soluciones extraordinarias a largo plazo que permitan lo más rápido posible, la recuperación de los miles de negocios que han cerrado y de los puestos de trabajo perdidos. Por lo tanto, creemos necesario generar un programa nacional de recuperación que permita no solo ayudar a las pymes que hoy están pasando un difícil momento, si no también, recuperar a las pymes que bajaron sus persianas definitivamente. Además, se requiere impulsar la creación de nuevas empresas o actividades comerciales. Para ello, es necesario que intervengan los gobiernos tanto nacional, provinciales y municipales como así también los gremios y las cámaras empresariales”.

Igualmente, Polke resaltó que “es importante destacar que en un contexto desfavorable económicamente hablando, con una alta inflación, caída de la producción del consumo y del poder  adquisitivo de la población, es muy difícil o mejor dicho arriesgado para alguien que cuente con un pequeño capital y que pretenda     abrir un comercio, poder afrontar los gastos que implica alquileres, habilitaciones, reformas, capital de trabajo, contratación de trabajadores, impuesto, etc, etc, y muchos de estos gastos o costos  deben afrontarlos a los 30 días de haber abierto el local, venda o no  venda. Mientras, por otro lado, y en contrapartida, ese mismo capital en un plazo fijo y sin ningún riesgo puede dar una ganancia de un 40%. Por lo tanto, entendemos necesario generar un marco de protección y previsibilidad para quien pretenda abrir una nueva pyme o un comercio de barrio o un emprendimiento. Tenemos que   proteger al emprendedor, buscamos que tenga una posibilidad de éxito en esta difícil coyuntura”.

Por otra parte, dijo que “el Estado está muy complicado económica y financieramente con los compromisos de la deuda externa, déficit fiscal y por la ayuda a los sectores más vulnerables, y eso hace difícil que se vuelquen dineros para financiar emprendimientos. Entendemos a su vez, que el Estado para hacer frente a sus obligaciones necesita recaudar, y en ese sentido va nuestra propuesta, para generar trabajo y para incentivar el consumo desde la base de la pirámide. Ese consumo movilizará la rueda de la capacidad de producción ya instalada, y generará la recaudación   que el Estado necesita”, explicó.

Tras plantear el complejo panorama del sector, Polke realizó propuestas concretas para apuntar y reactivar a las pymes y comercios.

“Proponemos que por el término de 4 años todas las nuevas   pymes o comercios que abran no abonarán ningún tipo de impuesto tanto nacional, provincial o municipal en la medida que justifique que todo ese dinero sea reinvertido en el emprendimiento”.

También expuso sobre un Programa Especial de Trabajo que consiste que dentro de los primeros 3 años el trabajador independientemente de la actividad o rubro, percibirá un salario universal a determinar, abonado por su empleador, no se descontará ni se abonará cargas sociales ni patronales, al finalizar este Programa deberá ser encuadrado en el convenio colectivo que corresponda a su actividad cumpliendo con todas normativas laborales vigente.

Polke sostuvo que, para llevar a cabo ambas propuestas, es necesario llegar a un consenso entre los actores gubernamentales, dirigentes empresarios y gremiales.

Por último, el dirigente de la FESC, consideró con respecto a las propuestas que “tal vez muchos piensen que esto genera un alto déficit fiscal, pero a nuestro entender de qué sirve cobrar un 21% de IVA o un 3% de Ingresos Brutos a un comercio que no vende o está cerrado, y con este ejemplo voy hacer categórico; el 21% de IVA   de cero es igual a cero, es decir, nadie gana, nadie recauda. Consideramos que esos impuestos se recuperan porque la nueva actividad necesita comprar materia prima y abastecerse de mercadería, servicios y es ahí donde se reactiva la actividad económica y el Estado recauda, y no menos importante es la cantidad de nuevos puestos laborales que se generarán con un nuevo impulso al consumo. Esto que proponemos para las nuevas pymes y emprendimientos no es nuevo, muchas veces escuchamos como grandes grupos inversores nacionales y extranjeros, solicitan a los gobiernos de turno beneficios impositivos para establecer sus empresas en el país, creo que ya es hora que empecemos a beneficiar a las pymes, como también a esa persona que con mucho esfuerzo pone una ferretería, un almacén, un taller o una pequeña empresa. A su vez, vemos que estamos perdiendo la guerra contra la ilegalidad, y en cierta forma se entiende, con el alto costo laboral e impositivo que implica poner un negocio en blanco, es realmente imposible para una persona que cuenta con un mínimo capital poder afrontar tales erogaciones a los 30 días que abrió su negocio”, opinó Polke.

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