Pesar por el fallecimiento de la Profesora «Dorita Tapia»

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A través de las Redes Sociales se conoció el fallecimiento de la Docente Dorita Tapia.

Compartimos un Réquiem de su amiga Adriana Casatti

Partió sin un adiós. Se fue en silencio, más no en soledad porque éramos muchos quienes la queríamos y respetábamos.

Excelente madre y esposa. Leal amiga. Sabía en sus consejos. Abnegada devota y creyente en Dios. Profesional comprometida, de principios inclaudicables y de una coherencia única. Amaba ser docente y su exigencia siempre apuntaba a la excelencia. Todo ello y mucho más era ISIDORA TAPIA, “Dora”, ”DORITA” para muchos que tuvimos el placer de conocerla y el privilegio de ser sus amigos.

Dorita arribo a Caleta Olivia desde su amada Salta (la linda como me decía siempre) hace un poco más de cuarenta años con el anhelo de aquellos que vienen hacer Patria al Sur Argentino. Amaba Caleta Olivia.

Era una eterna agradecida de ella.

Vino a ejercer la docencia. A enseñar. Aquí conformó su familia con Jorge, su esposo. Luego nacería su única hija Lujan, su dulce y hermosa niña.

Fue cofundadora de la hoy Universidad Nacional de la Patagonia Austral. Allá por la década de los ochenta, cuando debatíamos desde los diferentes claustros, como transformarnos de un Centro de Estudios Terciarios a Universidad.

En su larga trayectoria formó en el ámbito universitarios a más de un centenar de alumnos, todos ellos hoy profesionales de la educación en Santa Cruz .Integró parte de los equipos de capacitadores de la provincia de Santa Cruz cuando los cambios curriculares en los diferentes niveles se hacía imperioso. Fue docente en diferentes colegios secundarios y marco huella en sus alumnos. Fue una mujer brillante y estudiosa. Pese a su gran responsabilidad como docente se especializo y recibió de Master.

Nos unía la pasión por la historia y los archivos. Su mayor preocupación era que los jóvenes estudiaran, desarrollaran espíritu crítico para ser ciudadanos comprometidos con su realidad y País.
Dora enseñaba siempre. Dentro y fuera del aula. Con ella aprendí de didáctica y metodología. Pero fundamentalmente me enseño a enfrentar las adversidades que en el plano laboral y profesional se presentaban. No dejo que bajara los brazos. Me enseñó a leer entre líneas las acciones y notas de quienes solo buscaban socavar mi integridad. Estuvo siempre a mi lado. En las buenas y en las malas.
Fue una gran compañera de equipo. Recorrimos la ruta a lo largo y ancho de nuestra provincia pregonando la importancia del desarrollo de los archivos en nuestra Universidad. En la década de los 90 fue coautora junto a un grupo de profesores de historia del ex Centro de Estudios Terciarios Caleta Olivia, del proyecto “Archivo Histórico de Caleta Olivia” que luego de una década, recayera bajo mi responsabilidad.
Fuimos colegas por 35 años pero cultivamos lo más importante: la amistad. Siempre será parte de mi vida y mis proyectos profesionales. Vivirá por siempre en mi corazón.

VUELA ALTO QUERIDA AMIGA. DIOS, TU AMADA MADRE Y HERMANO TE RECIBIRAN CON JÚBILO. DESCANSA EN PAZ.
Adriana

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