La viralización del virus. ¿Son, las redes, más veloces que el virus?

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Por Héctor Raúl “Gato” Ossés

 

Una señora, en un WhatsApp de voz que se viralizó decía

(con un dejo guaraní en la voz)

“Mejor morir de coronavirus. Por lo menos

eso significa que has viajado.

Lo triste es morir de dengue, por el agua del florero”.

 

Del meme a la Inteligencia Artificial.

SARS, ébola, gripe aviar, gripe A, MERS han dejado un recuerdo gaseoso en la memoria colectiva, un registro escrito a mano cubierto de polvo en el fondo de cajones olvidados.

A este virus, en cambio, lo estamos caminando paso a paso por el pico más alto que hayan alcanzado las tecnologías de última generación; estamos llegando a la frontera de un cambio de paradigma; una crisis global que Yuval Harari analiza en una nota que publicó en The Financial Times y que reprodujo Infobae (ver link).

Dos de los libros que ha publicado Harari, “De animales a dioses” (2015) y “Homo Deus” (2017), son esenciales para repensar la historia del hombre en este planeta. Como si hubiera sido planeado, la síntesis de la teoría de Harari va desde el nombre del Capítulo 1 del primer libro “Un animal sin importancia” hasta el último capítulo del segundo: “La religión de los datos”.

Dice en la página 407 (Homo Deus): “El auge de internet nos proporciona una muestra de lo que está por llegar. El ciberespacio es hoy en día crucial para nuestra vida cotidiana, nuestra economía y nuestra seguridad. Pero la selección crítica de diseños alternativos de las webs no se llevó a cabo mediante un proceso político democrático, aunque implicase cuestiones políticas tradicionales como soberanía, fronteras, privacidad y seguridad”. Harari pide “tener en cuenta las consecuencias de largo plazo de nuestras acciones” y preguntarnos “no sólo cómo superar la amenaza inmediata, sino también en qué clase de mundo viviremos cuando pase la tormenta”, porque “viviremos en un mundo diferente”. Se pregunta si alguien votó alguna vez la forma del ciberespacio.

Nos advierte que el uso de herramientas antes impensadas, daría lugar a un control de parte de las máquinas que sólo hemos visto en las películas enunciadas como algo distópico, como ciencia ficción,

Pero ya sabemos que el submarino de Julio Verne hace tiempo que navega los océanos y que en el centro de la tierra arden fuegos infinitos.

Singularidad, cambio de paradigma, mutaciones metafísicas.

Luis Bonilla-Molina, en una extensa nota publicada por NODAL, dice “La convergencia de los conocimientos científicos y tecnológicos de última generación (genoma humano, nanotecnología, conexión 5G, inteligencia artificial, bigdata, robótica, neuronas digitales, biología digital) abrieron paso a la construcción de un curso hacia la cuarta revolución industrial.”

La era de la Singularidad está cerca, en la frontera final de la cuarta revolución industrial (afirma como epílogo).

Así como los libros de Harari trazan una línea clara del animal al dios, Bonilla-Molina asevera que está cerca el momento en que la Inteligencia Artificial (el tramo que estamos recorriendo) de lugar a la Singularidad.

La Singularidad será el momento en que las máquinas decidan tomar el control. Autores como Ray Kurzweil han escrito sobre el advenimiento de la Singularidad hace 15 años “La Singularidad está cerca” (2005). Todo lo relativo al autor, sus publicaciones, se pueden encontrar en Google.

Estamos caminando, hiperinformados, por la cornisa de la cuarta revolución industrial donde seremos, quizá, como los humanos de Matrix o como los de la profecía de Blade Runner.

Para aprovecharme de “la data” adapto frases de la página 8 de “Las partículas elementales” (1998) de Michael Houellebeccq.

. Las mutaciones metafísicas, es decir, las transiciones radicales y globales de la visión del mundo adoptada por la mayoría, son raras en la historia de la humanidad.

. En cuanto aparecen barren los sistemas económicos y políticos, los juicios estéticos. No hay nada que se le pueda oponer, salvo la aparición de una nueva mutación.

. Cuando apareció el cristianismo, el Imperio Romano estaba en la cúspide de su poder.

.Cuando apareció la ciencia moderna, el cristianismo medieval constituía un sistema completo de comprensión del hombre y el universo.

Creo, sólo como lector de estos verdaderos visionarios, que estamos llegando a la frontera del mundo tal cual lo conocemos.

No sabemos que pasará con los abrazos y los besos. Habrá control gubernamental de nuestros movimientos. ¿Qué será de la rueda del mate? Seguro que habrá resistencia pero el cambio está hecho, está funcionando. De todas maneras, los tiempos del universo son inescrutables.

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