Marcela Rosas es integrante de la capilla Enrique Angeleri y Compañeros Mártires y además del Oratorio Jesús Buen Pastor del barrio 17 de Octubre. Se acercó a los estudios de Frecuencia Patagonia para hablar en Voces y Apuntes y conseguir la solidaridad de los vecinos para poder concretar nuevas aulas y cumplir con la demanda de la cantidad de niños que estudian y disfrutan del oratorio.

«Todo empezó por querer llevar a mi hija a catequesis», cuenta Marcela sobre su comienzo en el lugar, «me dijeron que en el barrio estaban dando, daban leche igual, la inscribí, empezamos a ir y un día le digo al chico que da catequesis, Adrían, que se veía feo el lugar, sin desmerecerlo, entonces le dije que lo arreglemos, era galpón obrador que habían dejado cunado se hizo el barrio 128 viviendas. Él me dijo que no había plata pero le dije que cuando quiere hacer no se necesita plata, osea, se necesita, pero no es un obstáculo. Empezamos con el piso juntando pedazos de cerámica rota con compañeras que llevaban los chicos a catequesis. Así empezó todo, nos colaboraba mi hermano, Leo, que trabaja en el centro de pinturas», dijo mientras comentó entre risas que aprendieron a hacer las cosas sobre la marcha y asegura que «se armo una capilla hermosa, todo reciclado».

De esta forma «nació la idea, Veíamos que habían muchos chicos sin contención a la tarde, no hay lugares y no tienen como trasladarse para ir a hacer actividades y se armó el oratorio. En eso estuvimos trabajando todo el año pasado, somos nuevitos, mucha demanda de niños, se dieron clases de apoyo, lo principal, mejoraron muchísimo en la escuela, se logró escolarizar chicos, se dio artesanías hip hop, taekwondo, panadería. Nos colaboró la municipalidad con los profesores», comenta.

Además, Marcela asegura que «pudimos llevarlo adelante con gente del pueblo que fue acercando su granito de arena. Cuando vimos la necesidad de que se de la merienda y la comida armamos el comedor y la gente fue acercando lo que ya no usaba» y cuenta que hoy por hoy «tenemos tres veces a la semana por el momento se da el refuerzo de comida. Lo que le damos es de lo que la gente nos va dando».

El crecimiento de todo se dio por «una gran ayuda que fue el te que hicimos el año pasado, más la donación de una estructura de calefacción del Banco Nación. Ahora, estamos tratando de armar dos aulas más, por la gran demanda. Por eso estoy acá, pedimos lo que tienen en el patio atrás, lo que no usa, que tira. Cerámicos sueltos, la idea es hacer un tipo caracol con la cerámica de diferentes colores hasta completar el piso».

En caso de tener algo para donar «de 9 a 12 están los chicos trabajando o me ubican a mi en mi trabajo, en el centro de salud Virgen del Valle por la mañana o por face, la gente me llama y me acerco a buscarlo».

Mirá la nota completa y enterate con qué podés ayudar al oratorio:

Posted by Voces y apuntes – oficial on Wednesday, January 29, 2020

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