El Juez Gabriel Contreras dictó en el día de ayer el procesamiento con prisión preventiva para cuatro de los seis sospechosos de haber incendiado una vivienda en el barrio 17 de Octubre, provocando la muerte de dos niños y su madre. La caratula es por “homicidio triplemente agravado”, delito que es penado con prisión perpetua.

Los cuatro acusados fueron considerados por el Juez de la causa como “autores responsables del delito de homicidio triplemente agravado por haber sido cometido con alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas”. El Código Penal Argentino estipula la prisión perpetua. Se trata de los hermanos Fernando y José María Gallardo, Cristian Gil y Adrián Paredes. Los otros dos jóvenes que habían sido detenidos como sospechosos fueron puestos en libertad por falta de pruebas, aunque no fueron totalmente desvinculados de la causa.

Antes del mediodía se registraron serios incidentes en las inmediaciones del edificio judicial, ya que los familiares de los niños fallecidos agredieron a uno de los jóvenes que había sido liberado. Además, otro de los detenidos fue golpeado cuando se encontraba adentro del móvil policial.

Las pruebas recolectadas son contundentes y se basan en decenas de registros fílmicos de cámaras de video en distintos puntos de la ciudad. Según trascendió, además se estaría buscando a otro sospechoso que aparece en los videos.

Por otro lado, el juez también le dictó la prisión preventiva a Ricardo Luna, la pareja de Natasha, la joven asesinada. En este caso la caratula es por “tentativa de homicidio”, dado que aún queda por establecer porque Luna no auxilió a quienes resultaron ser víctimas fatales.

Fotos: Diario El Patagónico.

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