Estafaba prometiendo trabajo en un petrolera con base en Río Gallegos

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Dispusieron la prisión preventiva por 30 días para un hombre que estafó a una familia de Entre Ríos. Les hizo creer que era un familiar al que no veían desde hacía tiempo. A otros jóvenes, también, les solicitaba $2.000 a cambio de conseguirles trabajo en una empresa.

Cuando fue detenido por la División Robos y Hurtos el hombre entregó un Documento Nacional de Identidad (DNI) original donde decía llamarse José Orlando Berta, como el caudillo batallador que supo brillar en la década del 70 en el mediocampo de Boca, Racing, Newell’s y Gimnasia de La Plata entre otros clubes. Les dijo que en la actualidad ocupaba un cargo importante en el área de Recursos Humanos de una empresa petrolera con asiento en la ciudad de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz.

En la actualidad hay ocho denuncias en total en trámite por Estafas porque el imputado que tendría 61 años les sacaba dinero a personas desocupadas con el verso de conseguirles un trabajo en el sur del país. Además aprovechaba su supuesto paso por el fútbol profesional pedirle plata a padres de niños futbolistas con la promesa de llevarlos a las inferiores de clubes de Buenos Aires.

Este timador que en la primera audiencia para resolver su situación procesal dijo una identidad a la jueza de Garantías, Paola Firpo, y le dio otra a su abogado defensor Sebastián Lescano, tiene una condena pendiente en San Salvador de Jujuy por Estafas reiteradas. El viernes ante el juez de Garantías Mauricio Mayer y la fiscal Jimena Ballesteros dijo llamarse Jorge Omar Romero Berta. Afirmó no recordar su número de documento, pero manifestó haber nacido en la ciudad santafesina de Rafaela el 10 de octubre de 1958. Además aseguró que es profesor de Cerámica y otras manualidades oficio que aprendió en la cárcel jujeña a la cual no volvió tras una salida socio familiar el 7 de julio de 2015. En ese momento le faltaban seis meses para cumplir una condena de 7 años de cárcel por Estafas y otros delitos.

Agrandar imagenDesde Jujuy se ordenó su captura, pero el hombre se las ingenió para no ser detenido. Pasó por Mendoza, Santa Fe, Catamarca, La Pampa y Córdoba. En todas estas provincias tiene causas judiciales en trámites por haber estafado a personas humildes con promesas de trabajo y pruebas de jóvenes futbolistas en clubes grandes. En su muro de Facebook aparece vestido con ropa de la selección Argentina y los comentarios lo tildan de «mala persona» como mínimo. Cuando Fiscalía a través de la huellas dactilares consultó al Registro Nacional de Reincidencia sobre quién sería verdaderamente esta personas aparecieron 13 identidades distintas. Desde el viernes Berta, o como se llame, está en la Unidad Penal Nº1 de Paraná. Allí estará durante 30 días mientras se sustancia la Investigación Penal Preparatorio. De igual modo no recuperará la libertad porque está requerido por la Justicia jujeña que ya fue informada de la aprehensión del hombre que en su DNI dice que nació el 19 de abril de 1952 en Goya, Corrientes.

En la audiencia para solicitar medidas de coerción la defensa pública a cargo de Lescano se comprometió a tratar de ubicar a la madre de Berta. La mujer estaría viviendo en la actualidad en la ciudad de San Cristóbal en la provincia de Santa Fe y se llamaría Margarita Susana Romero. Esto permitiría conocer fehacientemente quién es el estafador.
Cómo procedía
Jorge Omar Romero Berta o José Orlando Berta o Antonio Pittavino o como se llame tenía un relato armado, que hacía muy creíble su presentación ante la sociedad. Por ejemplo recepcionaba un currículum a cambio de dinero, en algunos casos pedía 2.000 pesos, los analizaba y le informaba los pasos a seguir a los postulantes. Pero para darle más credibilidad al plan que ejecutaba también rechazaba a algunos candidatos y hasta no les agarraba el dinero. También jugaba con la incredulidad de los padres que tienen chicos que juegan al fútbol. Les solicitaba una módica suma de dinero, según el poder económico de la víctima con la promesa de conseguirle una prueba en un club de los denominados importantes del país.

Parece que el tiempo de esplendor de este hombre timador terminó. Las penas por estafas no son altas. Sin embargo el caso debe servir a la sociedad para estar más atenta ante las promesas que les hacen. En Entre Ríos son cada vez más comunes los casos de «cuentos del tío» y de chantas que recorren distintos lugares tratando de hacer dinero de una manera fácil. Ante cualquier duda lo primero que se debe hacer es llamar a la Policía y en caso de no encontrar respuestas recurrir a los Tribunales. (El Entre Ríos)

Fuente: eldiarionuevodia.com.ar

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