[Fotos: Fiamma Nieva] «El Sótano, se busca empleado» se despidió de los escenarios, por ahora, de nuestra región, pasando por Pico Truncado, Comodoro Rivadavia y Cañadón Seco, gira organizada por Suyai Producciones, haciendo reír a carcajadas a cada espectador que se acerco a los distintos teatros.La obra, protagonizada y dirigida por Ivo Cutzarida, recordado en algunos casos por sus pasos en programas políticos con la frase «dos más dos es cuatro, la tierra es redonda, corta la bocha», acompañado por dos actores de enorme trayectoria y experiencia, Álvaro Ruiz y Damián Albariño, se encarga de dejar un mensaje muy alentador a los jóvenes, de pelear por sus sueños y por lo que aman, sin escapar de la comedia constante que mantiene al público alerta a través de las risas.

Durante la noche del Domingo 1ro de Diciembre, cerró la gira sureña en el Cine de Cañadón Seco. Entre las 20:45 y 21:30 horas, el público se empezó a acercar a Cañadón Seco, ante la mirada expectante de los actores y el equipo de producción, para acomodarse en los asientos del cine que los aguardaban desde las 21. Con una espera tranquila entre charlas y música, sabiendo que siempre se da un pequeño lapso a la llegada de gente, los espectadores comenzaron a disfrutar de la obra apenas pasadas las 21:30, con la entrada Armando (Ivo Cutzarida), quejándose del trabajo que le tocaba hacer todos los días en el sótano devenido a oficina, para el cual bajaban grandes escaleras, y haciendo alguna maldad, desconcertando al público del porqué esa pequeña fechoría.

Las primeras carcajadas se pudieron escuchar con la entrada de Carlos (Damián Albariño), el jefe, quien despistado entra luego haber pasado por el baño y sin notar que llevaba pruebas le comenta a Armando que esa mañana llegaría un nuevo, joven, empleado.

La llegada de Javier (Álvaro Ruíz), luego del primer diálogo entre Carlos y Armando, bien vestido, serio, atento a los pedidos del jefe, con la presencia de un empleado que todo jefe quisiera tener, empieza a tener una revuelta desde un principio, con la presentación entre él y Armando. La expresividad en las caras de Javier al creer que el nombre de Armando era un chiste, hace escuchar en el teatro las primeras carcajadas fuertes, que acto a acto iban incrementando por los motivos, las caras y expresiones de los actores.

Durante aproximadamente una hora, una seguidilla de hechos bochornos para con Javier, entre buchoneadas, mentiras, engaños, manipulaciones y malos tratos, lo hacen salir de sus cabales, teniendo en contrapartida a los delirios de Armando, que por momentos eran realidades del lugar en donde estaban, un sótano, con todo lo que eso conlleva, y las intromisiones del jefe Carlos en apoyo a este último, regalando los más graciosos gestos, gritos, logrando, en grandes partes de la obra, estremecer al espectador con historias tristes y profundas.

¿El desenlace? un Armando totalmente salido de sí, en su máxima expresión de delirios, jugando con su voz entre gritos y golpes al aire, queriendo defender al «pibe», para que no lo corrompan, dejando implícito el mensaje de la obra cerrando el show con el chiste de un típico argentino chanta.

«El Sótano, se busca empleado», una comedia, ágil, muy entretenida, que te mantiene atento con la risa y te deja un mensaje muy inspirador. Si no la viste, estate atento que en cualquier momento vuelven y no te la podes perder.

Pablo Gomez, para Explorá Caleta – Voces y Apunte

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