Durante la mañana de ayer Martes 15 de Octubre, un llamado alarmó a las fuerzas policiales y preocupó a la ciudad cuando la dirección de la Escuela Provincial número 29 de nuestra localidad informó a la Seccional tercera, a cargo del comisario Carlos Bordón, que un niño de 10 años había ingresado al edificio con un arma de fuego. El arma no tenía municiones ni cargador por lo cual no podía ser disparada.

 

«Tomamos conocimiento pasadas las 11 de la mañana a través de un efectivo policíal que tiene su hija en esa escuela», comentó el comisario sobre el hecho y prosiguió: «Personal de la tercera concurre y pone en manifiesto que un chiquito de 10 años que se encontraba en uno de los baños, en compañía de otro chico, le exhibió un arma de fuego, este chico le avisa a la maestra, esta a la directora, se estaba dando un acto y aprovechan para constatar que había un arma de fuego, siguiendo todo el protocolo que había que seguir desde la escuela».

«Una vez que el personal toma conocimiento, se eleva la información a criminalística, que investiga la calidad del arma, el calibre, 9 mm, es una Versa Trunder, averigua si estaba con posibilidad de ser disparada. No tenía cargador ni recámara y se procede al secuestro del arma», agregó. Sobre las sospechas de si el arma sería de un efectivo policial, Bordón dijo que «Se estimaba que esta arma podría resultar de un efectivo, pero se descarta esa posibilidad a través de las numeraciones».

 

 

Con el arma en investigación, el comisario asevera que «se trata de determinar a quién pertenecía, si está registrada o fue robada, en eso trabaja la seccional tercera» y continuó: preliminarmente, lo que sabemos, el menor dijo que el arma la encontró en la vía pública, no lo hemos interrogado porque cuando arribamos a la escuela el menor se había retirado, para esto intervienen los distintos entes que cuidan los derechos de los niños, así que la idea es que la intervención la tienen que hacer profesionales de la entidad educativa y de las oficinas intervinientes correspondientes junto al juzgado del menor, no la policía, para no seguir poniendo en situación de vulnerabilidad al menor».

Para finalizar, Bordón dijo que «es un hecho muy delicado, complejo, por suerte no tenía munición y no estaba cargada, descomprimió una situación que podría haber sido más complicada. Está todo en manos de la entidad educativa y los entes de derechos la contención del niño».

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