Por Juan Balois Pardo

Es frecuente el reduccionismo analítico que convierte en binarios a los hechos que generalmente tienen un origen multicausal, la situación que atraviesan los venezolanos es ejemplo de la polarización simplista, la confrontación entre los actuales Gobiernos de Venezuela y de los EEUU provoca generalmente que la crítica a alguna de estas partes sea catalogada de defensa de la otra, la “grieta” no se sustenta en la racionalidad, por el contrario, quita perspectiva, y es la amplitud de la mirada la que nos da el panorama necesario, en el caso que nos ocupa, para discernir cual es el mal mayor. No es difícil percibir los verdaderos motivos por los que EEUU interviene compulsivamente en otros países, recurrentemente los argumentos que aduce el dominante del mundo se refieren a luchar contra las Dictaduras o a su loable afán de pretender que esos países tengan una Democracia de mejor calidad. Para analizar someramente el fenómeno comparemos la posición que adopta el país Norteamericano ante dos Estados supuestamente independientes del mundo, Venezuela y los Emiratos Árabes. Son ambos las mayores reservas Petroleras del mundo, en el caso de Arabia Saudita se trata de una Monarquía caracterizada por la concentración del Poder Ejecutivo y Legislativo en cabeza del heredero, actualmente el Príncipe Mohamed bin Salmán es quien concentra todo el poder a modo de Primer Ministro. En los Emiratos resultan ostentosos y abusivos los privilegios de una parte minoritaria de la población vinculada a la exuberante supremacía de la familia gobernante y a sus negocios, los que contrastan notoriamente con la sometida clase trabajadora políticamente oprimida, la que no tiene prácticamente derechos merced a las leyes impuestas por los dictados del monarca, el que conduce hasta a la Policía Religiosa. En el caso de Venezuela, me permito usar para caracterizar su situación actual, el término acuñado por el destacado analista José Natalson, quien la consideró una “Democradura”, ya que, si bien, ese Estado soberano ha elegido por voto popular a sus representantes en sufragios que, respetados observadores internacionales, y la misma ONU (organismo de notoria anuencia a EEUU), han considerado válidos. La concentración de poder del Ejecutivo Nacional, con notoria ascendencia sobre el Poder Judicial, ha permitido excesos y abusos por parte de Maduro, la detención de periodistas críticos, de políticos opositores, la confiscación arbitraria de bienes, el uso de los Servicios de Inteligencia para persecuciones y operaciones internas, y muchos otros hechos son claramente atropellos a los DDHH . Estos resultan inadmisibles es una democracia, fundamentalmente para quienes reconocen a la democracia como el mejor sistema de vida, por lo que es entendible que el País que se autoproclama como líder de la Democracia en el mundo condene a la “Democradura” que sufre hoy Venezuela, lo que resulta fuertemente contradictorio es que simultáneamente sea EEUU aliado, socio y cómplice de la Dictadura Monárquica de Arabia Saudita. Muchos ejemplos nos ofrece la historia para concluir en que no es su vocación por defender la libertad lo que guía la política exterior de los Estados Unidos, quizá para los Argentinos de mi generación sea el mejor de esos ejemplos el discurso dado por Raúl Alfonsín en 1985, en el mismo Capitolio y en la propia cara del entonces Presidente Ronald Reagan, en defensa del principio de libre determinación de los pueblos. En ese entonces fue en el marco de la intromisión en Libia, luego, en contexto de las “relaciones carnales” del gobierno de Menem con el gobierno de Bush, fue Irak el claro ejemplo del típico intervencionismo gringo siempre dispuesto a la invasión militar. En los distintos casos de intromisión se reitera la demonización y la mentira sistémica, ésta fue puesta en evidencia en la película “La Ciudad de las Tormentas”, protagonizada en 2010 por Matt Damon, la que se centró argumentalmente en el fracaso de los EEUU a la hora de demostrar el supuesto plan de Saddam Husein de utilizar armas químicas o de destrucción masiva, hecho que permitió a David Roberts dar origen ese mismo año al neologismo” Post Verdad”, que no es ni más ni menos que la “Mentira Organizada” de Pedro y Pablo, o lo que hoy llaman “Fake News” (noticias falsas). Los Argentinos entendemos bien el sentido de la tanguera frase “por la guita baila el mono”, apoyado en ella me permito expresar, luego de lo escrito, “por la guita, invade el poderoso”. Sucede que, si los dueños de los recursos pactan con el dominante país del norte, entonces, no son considerados Dictadores participes del “Eje del Mal”, por el contrario, si se alían con ellos, cómo la actual Dictadura Árabe, o la de Pinochet en Chile, o la de Somoza en Nicaragua, o la de Batista en Cuba, o la de Videla en nuestro país, entonces, hasta dejan de catalogarlas Dictaduras.
El proceder histórico norteamericano deja claro que, como los auténticos dueños

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