La ceremonia donde tres detenidos hombres tomaron la comunión, estuvo a cargo del sacerdote Raúl Domínguez quien pidió que lleven a  Jesús en sus corazones en paz, con  alegría  y amor .

Guido, Cesar y Lautaro son tres internos de la alcaidía que esta mañana en una ceremonia especial y emotiva, acompañados de demás internos y familiares  tomaron la primera comunión.

El sacerdote fue Raúl Domínguez contó a este medio que se trató de una ceremonia “muy especial, con una  alegría muy grande  de estos hermanos que han recibido a Cristo por primera vez, que lo tendrán siempre en su corazón y que siempre lo busquen cuando lo necesiten y cuando no  lo necesiten también  para que estén como grande amigos  del amor y de la paz”.  

El religioso valoró la alegría que del  momento  de este encuentro con  Jesús y pidió que lo lleven en sus corazones en paz, con  alegría  y amor  y que sigan  creciendo en la fe, en el amor y en la paz” al tiempo que destacó  que el señor los llama y que no tengan vergüenza porque el señor no mira el pecado sino el arrepentimiento” y brindó un mensaje a todo la comunidad al pedir  que “todos estén unidos, que   se acerque la familia y que pasen juntos  esta Navidad con la alegría  de tener a Jesús  y estar  reunidos  en familia en la paz,  la alegría y el amor”.

Uno de los internos Guido manifestó sentir “una alegría inmensa de haber recibido al señor Jesús y poder empezar una nueva vida, les doy gracias  a todos los hermanos que vinieron hoy” y   a todas las personas que viven en pecado les digo que tengan fe que el señor  los puede sacar adelante, que todos podemos cambiar, que hay que tomar la decisión y él nos da la posibilidad”.

Cesar dijo que es “muy importante a esta edad y privado de la libertad  tomar la comunión, volcarme a la fe y creer que podemos ser mejores”

Lautaro se mostró “muy agradecido, no sabía que era tan lindo el camino de Dios” e invitó  a todos a  que confíen  en Dios que es grande” .

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