Los dos tripulantes que se quedaron en Ushuaia admitieron fallas en el submarino

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El cabo primero Humberto Vilte -timonel- y el teniente de fragata Juan Gabriel Viana -navegante-, quienes conformaban la tripulación del submarino ARA San Juan y que salvaron sus vidas porque se quedaron en Ushuaia, prestaron ayer declaración testimonial ante la jueza federal de Caleta Olivia Marta Yáñez.

El abogado querellante Luis Tagliapietra, presente en la audiencia, dijo que ambos admitieron que tanto en la última como en anteriores navegaciones el sumergible acusó algunas fallas, pero que ellos no las consideraron de peligro para la navegación.

En la extensa audiencia que comenzó minutos antes de las 10 de ayer y que se extendió por casi siete horas, los dos hombres de la Armada estuvieron acompañados por un abogado, a pesar de que ello no corresponde para este tipo de circunstancia legal, por lo cual el querellante Luis Tagliapietra evaluó que “no es un buen mensaje”, sin dar mayores precisiones.

Mientras, el letrado de referencia se negó a suministrar su nombre y además dijo a El Patagónico que ambos submarinistas tenían expresas órdenes de no formular declaraciones al periodismo.

La jueza Marta Yáñez -a cargo de la causa por la desaparición del submarino que perdió contacto el 15 de noviembre mientras navegaba frente al golfo San Jorge desde Ushuaia a Mar del Plata- dijo que aún no podía hacer amerituaciones de los testimonios recibidos y que básicamente se le preguntó a Humberto Vilte y a Juan Viana sobre cuestiones de la travesía entre Mar del Plata y Ushuaia, si hubo modificaciones en el derrotero, misión y reporte de fallas, todo lo cual debe ser compatibilizado con los informes que oportunamente la hizo llegar la Armada.

Hay que recordar que Vilte solicitó dejar el navío porque había recibido un mensaje de sus familiares informándole que su madre se hallaba muy enferma, en tanto que a Viana se le comunicó que tenía que viajar hacia Perú para realizar un curso de capacitación.

Por otro lado, la jueza reveló que aún no tiene en su poder otra documentación que recabó la semana pasada, mediante órdenes de allanamiento en varias dependencias de la Armada, la cual será traída por una comisión de la Policía Federal Argentina que tuvo a su cargo esos procedimientos.

A todo esto, se ratificó que esta semana sumarán cinco los testigos citados por la jueza Yáñez, ya que para mañana se espera la llegada de los contralmirantes auditores Guillermo Luis Lezana y Eduardo Alfredo Bacchi. El primero de ellos fue jefe de la Dirección General de Inspección hasta fines de 2016 y el segundo lo reemplazó en el cargo y aún lo ostenta.

En tanto, para el jueves está citado el capitán de navío Enrique Balbi, jefe de Comunicaciones Institucionales y vocero de prensa de la fuerza.

En la audiencia de ayer, también estuvo presente el fiscal federal Lucas Colla y el secretario de la jueza, Miguel Biscardi, en tanto que los testigos declararon por separado, haciéndolo en primer término Viana, quien permaneció en la sala casi tres horas.

«DICEN QUE NO ERAN FALLAS DE PELIGRO»

Avanzada la tarde, luego de revisar el acta y dar su conformidad, Luis Tagliapietra, padre de uno de los 44 submarinistas desaparecidos con el navío el 15 de noviembre (el teniente de corbeta Alejandro Tagliapietra), formuló declaraciones y dijo que los testigos admitieron que a partir de sus experiencias hubo reportes de fallas en el San Juan, incluso en anteriores viajes, pero no las consideraron situaciones que pusieran en peligro la navegación.

Al requerirse mayores precisiones de esos dichos, contó que los dos tripulantes aludieron a un ingreso de agua detectado en una misión que cumplieron en julio, pero no por el esnorquel sino por una tubería, además de ruidos en el casco, fallas que fueron subsanadas incluso un problema de bobinas (estimativamente eléctrico) que se reparó cuando llegaron a Ushuaia.

El abogado penalista que representa a otras siete familias de los desparecidos, reconoció quedó conforme con los testimonios de Viana y Vilte y al ser consultado si creía que pudieron esta algo presionados, comentó que a menos al último de los nombrados lo notó muy nervioso, pero que se había excusado de ello argumentando que no estaba acostumbrado a afrontar una situación legal de este tipo.

Asimismo contó que ambos testigos aludieron a la manera práctica de cómo se iban resolviendo las fallas que se detectaban en el submarino y conjeturaron de cómo habría correspondido actuar sobre la base del último reporte radial del 15 de noviembre, cuando ellos ya no tripulaban la nave.

Más adelante, Tagliapietra dijo que los contralmirantes Lezana y Bacchi, quienes tendrán que comparecer mañana fueron los auditores que hicieron los informes de la condiciones de mantenimiento del submarino, en los cuales describen trabajos a realizar.

En tal sentido sostuvo: “nos tendrán que explicar minuciosamente estos informes porque tienen algunos ribetes técnicos respecto a sus resoluciones” y es necesario saber quién determinó que el ARA San Juan tuviera que ir en determinado momento a dique seco y quien de todos modos autorizó que navegara.

Fuente: El Patagónico.

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