Desde el gremio repudiaron el accionar del “gobierno nacional” por su insensibilidad contra los trabajadores de YCRT y del Hospital Posadas y abogó para que retrotraigan esta medida y dejen de perseguir a delegados sindicales para acallar sus voces.

 

Luego de conocerse los recientes despidos en el hospital Posadas de Buenos Aires y los 215 telegramas donde se desafecta a los compañeros de la empresa minera de Río Turbio, inmediatamente el gremio de los profesionales de la salud, rechazó esta medida adoptada del gobierno nacional y “pidió a la clase política que se alejen de este tipo de  actitudes reiteradas” porque los trabajadores no pueden pagar los costos de la política y de sus diferencias insalvables, dijeron.

 

Al respecto, APROSA calificó de “irracionalidad social” cualquier avasallamiento como lo acontecido, y resaltaron que dejar afuera del sistema laboral a cualquier persona que mínimamente necesita de su oficio o profesión para subsistir y para mantener una familia con todo lo que ello significa, es básicamente “romper con el presente para no apostar al futuro” porque debe quedar claro, que son los trabajadores quienes construyen esa transición, insistieron. Bajo esta línea, desde el gremio manifestaron que se siguen cometiendo los mismos errores del pasado-agregaron- y explicaron que esta película de despidos masivos por un lado, y protección de la riqueza empresarial por el otro, fue parte de los años 90  donde  muchos apuestan para ver la parte 2 de ese largometraje.

 

En este sentido APROSA recordó que ante esta clase de hechos sociales, es “importante mantener la memoria colectiva” y es indispensable conservar la unidad gremial, porque la fuerza de nuestro sector seguramente va a impedir que los trabajadores no se vean desprotegidos para recuperar su posición social. Asimismo, todos los sectores tenemos que recordar que en época de campaña, la corporación política se endulza la boca “pregonando revoluciones, pobreza cero o cambios” como propuesta para motorizar el desarrollo de esta nación, pero en el corto plazo, siempre vemos, ajuste y ataques que perjudican al trabajador, haciéndole “pagar los platos rotos” de años de corrupción y de mandatos que sólo dejaron el tendal de pobres y excluídos.

 

Por último APROSA se solidariza con todos los trabajadores afectados y nuevamente se pide a los gobierno de turno que “reflexionen y se sensibilicen” con sus actos, porque detrás de cada despido hay una mesa donde seguramente faltará un plato de comida y un futuro que les dé esperanza y progreso, sentenciaron.

 

 

 

 

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