Como lo ha hecho ante cada hecho de represión en la que han sido heridos o se ha afectado la labor de los trabajadores de prensa, el Sindicato de Prensa de Santa Cruz repudia los ataques que sufrieron por parte de las Fuerzas de Seguridad fotógrafos y periodistas que se encontraban cubriendo los hechos.

Desde el Gobierno nacional llegó a afirmarse que los trabajadores de prensa fueron heridos por los manifestantes cuando, por ejemplo, en el día de hoy el fotógrafo de prensa Pablo Piovano, que cubría los incidentes en las cercanías del Congreso, fue baleado con balas de goma por un policía uniformado a menos de un metro de distancia, desmintiendo este tipo de versiones oficiales. Lo mismo ocurrió con Germán García Adraste, de Clarín y Federico Hauscarriaga, corresponsal de ANRed, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos.

En consonancia con lo manifestado por el Sindicato de los Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (SiPreba) y la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina, y en consonancia a cómo han actuado la Mesa Nacional de los Trabajadores de Prensa y la FATPREN, manifestamos nuestro más profundo rechazo a la represión y pedimos las garantías mínimas para el ejercicio libre de la prensa.

Este sindicato, como ha sucedido en los últimos años, repudia cualquier ataque ante quienes ejercen el oficio sin importar el color político del Gobierno de turno, teniendo que enfrentar en el presente políticas de ajute y que limitan el libre ejercicio de la profesión tanto a nivel nacional como provincial.

Por ello, una vez más indicamos que sin trabajadores de prensa no hay libertad de expresión y llamamos a repudiar este tipo de hechos.

Pablo Piovano, fotógrafo y periodista gráfico de Página 12. En la tarde del miércoles habló con el canal de noticias C5N y dijo «Me dieron 10 tiros de bala de goma, a medio metro. La policía me vió con mi cámara en mano y me disparó a medio metro».

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