La mediación como método rápido, participativo y económico para resolver conflictos. Columna de la Dra. Norma Beatriz Navarro

1194

Cuando hablamos de Mediación hacemos referencia a un proceso voluntario en el que dos o más partes involucradas en un conflicto trabajan con un profesional, el mediador, para generar sus propias soluciones para resolver sus diferencias. En la actualidad los resultados obtenidos a través de esta herramienta para la resolución de conflictos, resulta más que beneficiosa y atractiva en razón que la mediación ofrece a las partes una oportunidad de ganar una mayor comprensión de su conflicto, y limitar el coste (tanto en tiempo como en dinero) que implica un proceso legal completo, arribando a la solución de su conflicto y obteniendo así un acuerdo, que luego de cumplimentadas ciertas formalidades legales adquieren el carácter de obligatorio para las partes intervinientes.

A diferencia de un juez, o un árbitro cuyas decisiones obligan a las partes, e implican que una gana y la otra pierde, la mediación busca obtener una solución válida para ambas partes.

¿Qué se puede mediar? Todo aquello que implique un conflicto, es mediable.

Ahora bien, Uds. Se preguntarán ¿Cómo funciona una mediación? ¿cúal es su mecánica, sus características y su objetivo final?

Como adelantáramos es un procedimiento de resolución de conflictos de carácter voluntario, de modo que por esa razón y  si los mediados así lo desearan, pueden abandonar el proceso en cualquier momento. Es confidencial, vale decir, que todo lo conversado, quedará reservado  entre las partes, incluye esto también al mediador; por ese motivo, y  a los efectos de asegurar la misma, luego de informadas las partes se procede a firmar un pacto de confidencialidad. Es importante que los mediados comprendan que un abogado mediador, en el procedimiento  de mediación, no actúa como abogado de ninguna de las partes, no da asesoramiento jurídico, no evalúa quien gana o pierde; sino, por el contrario, el mediador garantiza la imparcialidad del procedimiento.

El proceso de mediación ofrece la oportunidad de obtener e incorporar información y consejo legal, y en este sentido cada uno de los mediados puede recabar información, solicitada de su abogado. Esta información no determina, salvo que las partes así lo quieran, el resultado de la mediación. Los mediadores tienden a animar a las partes a obtener asesoramiento legal y a aconsejarles  que cualquier acuerdo que implique cuestiones de carácter legal sea revisado por abogados independientes con carácter previo a su  firma. El papel del mediador es asegurar que las partes alcancen acuerdos de manera voluntaria, libre e informada, y nunca como consecuencia de coerción o intimidación.

Se ha comprobado que el abordaje de los conflictos a través de la mediación tiene implicancias de orden social, en la medida que su incorporación como pauta de conducta optimiza las relaciones sociales reafirmando el valor de la palabra empeñada. La palabra puede y  debe ser la expresión cumplida de lo que somos. Es el único patrimonio que nos queda en nuestra posición de decidir. Por ello, no prometamos algo en una negociación, que no sepamos si vamos a cumplir, porque lo más importante es que nadie nos obligó a ello. Dicen que el tiempo da y quita la razón, pero no dejemos que la palabra ensucie la verdad  y que sea nuestra  auténtica tarjeta de presentación ante los demás.-

Dra. Norma Navarro, abogada mediadora

Te puede interesar:

http://revistalatoga.es/lainteligencia-juridica-mediacion/

Comentarios

comentar