La confusas y serias discrepancias que desde hace varios años se venían registrando en un grupo familiar que reside en varias casas de planta baja levantadas en un mismo terreno de la calle Almirante Brown 457 de la ciudad de Caleta Olivia derivaron ayer en la brutal agresión a una mujer de 47 años, Sandra Fabiana Bazán, quien tuvo que ser hospitalizada.

El incidente se registró alrededor de las 14 y motivó la intervención de efectivos policiales de la Comisaria de la Mujer y de la Comisaría Primera, sin que pudiera obtenerse un informe oficial de los sucesos.

De todos modos, en diálogo con El Patagónico, la hija de la víctima – de nombre Gabriela- acusó como principal autor del hecho al sobrino de su madre, José Ignacio Olmos Bazán, asegurando que en la golpiza también intervino el padre del mismo (hermano de la mujer golpeada), Juan Domingo Bazán, quien trabaja en una empresa de servicios generales.

De acuerdo a ese testimonio, Sandra Bazán venía siendo constantemente amenazada, sobre todo por su sobrino que tiene 22 años al cual había denunciado por «las juntas» que llevaba a la casa que está contigua a la suya donde se producirían «escandalosas» situaciones.

Además, mostró a este medio un acta labrada por autoridades policiales en base a una resolución del Juzgado de Familia, por la cual se le notificaba al sobrino (José Ignacio) que debía «abstenerse de efectuar cualquier tipo de disturbio y/o inconveniente en la vivienda contigua».

Además, se le prohibía acercarse a la denunciante e incluso comunicarse por teléfono y enviarle mensajes de texto o contactarla por redes sociales. El documento no tenía fecha de entrega e incluso faltaban completar datos del destinatario, por lo cual se cree que el denunciado aún no lo había recibido.

Lo concreto es que ayer varios sujetos (entre ellos el sobrino según lo aseguró la hija de la víctima) ingresaron violentamente a la casa de la mujer rompiendo el vidrio de una ventana, forzando la puerta y causando serios daños en el interior, además de propinarle una feroz golpiza cuando se hallaba acompañada de su padre de 77 años, quien nada pudo hacer para defenderla.

Fuente: El Patagónico

 

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