Después de 8 horas detuvieron a los hermanos Ivovich

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Minutos antes de la medianoche el funcionario y su hermano fueron detenidos por la policía, tras una espera que duró varias horas con protesta de estatales y jubilados afuera del predio ubicado en Avda. Parque Industrial. Se presentó el fiscal Gustavo Cima y Juan José Ortega, de la CTA-A, ofició de «mediador» para garantizar su salida.

Durante casi 8 horas, el presidente la Caja de Previsión Social, Ariel Ivovich, y su hermano, Patricio Ivovich, permanecieron en el predio de Avda. Parque Industrial 636. Minutos antes de la medianoche, con un fuerte operativo de seguridad -debido a la presencia de manifestantes- ambos fueron trasladados a la Comisaría de Chimen Aike.

Fue a consecuencia de la denuncia que interpusieron ante la Comisaría Sexta las abogadas Claudia Guerra y Marta Dávila, y las integrantes de «Jubilados Unidos», Sandra Gordillo y Patricia Soto, luego de que el funcionario las agrediera al recibir una notificación de un Recuso de Amparo (el segundo) presentado por el sector para que perciban haberes los pasivos que cobran entre $120 y $200 mil.

Eso sucedió a las 14:00, durante todo el transcurrir de las horas, al viralizarse  la agresión, jubilados y estatales se  congregaron afuera del predio ubicado en el Barrio del Carmen.

«VAMOS A COLABORAR»

Cerca de las 21:00 la jueza Marcela Quintana ordenó el allanamiento y detención de Ivovich y su hermano. En el lugar, a las 21:45 se presentó el comisario de la Seccional, Moroso.

«Vamos a colaborar», le dijo Juan José Ortega, dirigente de la CTA, al comisario. «Hay mucho enojo pero vamos a colaborar», agregó Pedro Cormack, secretario general de ADOSAC, quien por la tarde interrumpió la reunión de la «Mesa de trabajo» que mantenía con el CPE, luego de enterarse de la agresión.

La CTA-A incluso efectuó una conferencia de prensa a las 19:00 en el mismo lugar. Allí, sus referentes pidieron la detención de Ivovich y su renuncia, pero además señalaron que no abandonaría el lugar hasta ver a Ivovich detenido por la policía.

Luego con megáfono en mano frente a la entrada del predio, divido por un portón de acero de 3 x 4 metros, Moroso se dirigió los estatales y jubilados que esperaban la salida del funcionario y su hermano.

«Tengo una orden judicial para allanar y proceder a la detención de dos personas en este lugar y vamos a pedir su colaboración. Nosotros entendemos que hay ciertas situaciones que no son agradables pero necesitamos ejecutar esta orden ordenada por la justicia. Pedimos su colaboración. Hemos hablado con algunos de sus referentes y la idea es que esto salga como tiene que salir: como ordena la justicia», sostuvo Moroso y solicitó finalmente «despejar  el lugar para ingresar los vehículos». El policía se refería a dos camionetas, que se estacionaron enfrentadas, aunque de cola. Una fue la que llevó a Ivovich y a su hermano.

EL FISCAL

El tiempo transcurrió, la policía efectuó un cordón humano para la salida de los vehículos del predio. Cerca de las 22:30, Ortega ofició como «mediador» e ingresó al galpón, pero por otra entrada. Al salir  pidió nuevamente que dejen salir a los autos policiales y sostuvo que «Ivovich está esposado».

Del otro lado del terreno, que lindaba a una calle paralela a la de ingreso, se quemaban cubiertas para impedir la posible salida de los hermanos Ivovich por ese lugar que no contaba con «custodia» de los estatales.

Cerca de las 23:00 se presentó el fiscal Gustavo Cima. Debió ser custodiado para ingresar al galpón.

Faltando 20 minutos para la medianoche, se abrió el portón, ingresó una de las camionetas de la policía, a los 10 minutos ingreso la siguiente. La salida fue rodeada por periodistas y quienes protestaban. Fue intempestiva. Algunos manifestantes arrojaron piedras mientras el móvil se alejaba. Al llegar a la Comisaría, situada en Ruta y camino a Punta Loyola, Ivovich bajó de la camioneta e ingresó a la dependencia. No iba esposado.

Fuente: Tiempo Sur

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