Un incendio se cobró la vida de dos niños de 8 y 10 años

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Una madrugada trágica vivió la localidad de Sarmiento. Dos precarias viviendas del barrio 21 de Junio fueron consumidas por el fuego. Una madre y su pequeña hija de 6 años consiguieron salvarse, pero dos niños de 8 y 10 años perdieron la vida en medio de las llamas.

Anoche alrededor de las 04:10 de la madrugada, el barrio 21 de Junio de la localidad de Sarmiento perdió el sueño en medio de nubes de humo y gritos de auxilio. Un vecino que ya brindó su testimonio a la Justicia señaló que en medio de la oscuridad en la calle Malvinas entre Iván Armadas y Schetto una enorme llamarada salió de una precaria vivienda. De inmediato, el hombre y su hijo corrieron hasta el lugar porque sabían que allí vivía una madre con sus tres hijos pequeños.

La mujer, de apellido Parra, en shock y algo descompuesta por el humo, logró ser retirada de la vivienda al igual que la pequeña de seis años. Sin embargo, los gritos que salían de la casa y los golpes en las chapas daban cuenta de que adentro quedaban otros dos pequeños.

A pesar del esfuerzo de los vecinos y el personal del cuartel de Bomberos de la localidad de los lagos que movilizó cuatro dotaciones, fue imposible poder reingresar a la vivienda.

Las chapas, maderas y palets de la construcción se consumieron en cuestión de segundos y con ellos se dejó de escuchar a los pequeños. Sólo 8 y 10 años tenían las víctimas de la tragedia. La conmoción que generó escuchar sus pedidos de auxilio movilizó a todo el pueblo que ahora aguarda conocer cómo se originó el fuego en la casa de la familia Parra.

Personal de Criminalística, la fiscal a cargo Laura Castaño, el doctor Herrera y la fiscal de turno trabajan desde anoche recolectando el testimonio de los vecinos. Según pudo averiguar El Patagónico, se determinó que quede en el lugar una consigna policial resguardando la escena a la espera de la llegada de un perito ígneo.

RESCATE

En el predio donde vivía la familia Parra había dos precarias construcciones, en una vivía la madre con sus pequeños y en la otra un hombre mayor de apellido Cayuñanco. Al momento del incendio, el hombre dormía y no sintió los gritos, ni se percató del operativo que ocurría a pocos metros de su vivienda.

Fue el sargento Urbina, de la comisaría de Sarmiento quien aunque en medio de su franco de servicio asistió a prestar ayuda en el incendio y ante el silencio a los reiterados golpes en la puerta de Cayuñanco decidió derribarla y rescató al hombre minutos antes de que su vivienda también fueran consumida por las llamas.

Fuente: El Patagónico

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