Una emisión exitosa daría vuelta la economía provincial

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El Gobierno Provincial trabaja desde finales del año pasado en la colocación de un bono externo por US$ 350 millones (unos $ 5.700 millones), que espera poder emitir antes de que culmine el primer trimestre del año.

Si bien acudir a los mercados internacionales era un objetivo desde el inicio del año pasado, cuando se pidió a la Legislatura Provincial la aprobación para salir a buscar endeudamiento por $ 10.000 millones, el debate judicial que hubo primero sobre cómo se dio la aprobación de la norma y la deficiencia en su redacción obligaron a la sanción de una segunda ley, por la cual se habilita a la Provincia a ceder jurisdicción soberana ante posibles litigios, radicando la misma en Tribunales del exterior, lo cual hizo que la estructuración de la ingeniería financiera para poder salir a colocar dicha deuda se retrasara.

Si bien la emisión del bono no completaría el déficit proyectado para 2017, máxime cuando aún no se han siquiera comenzado las negociaciones paritarias de este año, claramente tendería a equilibrar de manera abrupta las cuentas provinciales y traería aparejado no sólo oxígeno a las alicaídas arcas oficiales, sino que, aún más importante, otorgaría estabilidad para afrontar los principales compromisos salariales y de deuda con proveedores (como salud, obra pública, etc.) que arrastra la administración pública provincial.

Dicha estabilidad se lograría al “dar vuelta” la rueda de la “disponibilidad” financiera de recursos. Tal como se vio en su máxima representación en diciembre, el Gobierno afrontó pagos corrientes de ese mes con el dinero que iba entrando, por lo que tuvo que atender las obligaciones que se debían cancelar a principio de mes con el dinero que iba entrando durante el transcurso del mismo, lo cual lo hizo incurrir en retrasos importantísimos y a estar a un paso de caer en pagos a mes vencido.

Con la colocación del bono externo (equivalente a tres masas salariales completas) se tendría de antemano el dinero para afrontar las obligaciones en tiempo y en forma. De esa forma, el dinero que vaya entrando a lo largo del mes debería ser derivado a la atención de los compromisos a futuro y no a los pasados.

También dispondría el Gobierno de liquidez suficiente para incentivar a un sector que por ahora viene estando bastante postergado, que es el de desarrollo de las pymes, algo que, más allá de si hay financiamiento disponible o no, también dependerá de las variables macroeconómicas del país y en particular de rubros específicos como el petrolero y el minero, que son los principales demandantes de servicios e insumos, sobre todo este último que hoy aún no cumplimenta con la Ley de Compre Local sancionada por la Legislatura y  trabajada por parte de la Cámara de Proveedores Mineros de Santa Cruz (Capromisa).

(Fuente:LaOpinionAustral)

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