Un joven se disparó con un revolver. Fue luego de una discusión y estando junto a su pareja y bebé en el interior de una camioneta. Todo ocurrió en plena ruta.

Un joven padre de 26 años falleció en un extraño caso que está bajo investigación policial.

Hasta ahora, la investigación conocida por ahoracalafate.com.ar indica que Ezequiel  Ñancurupay se disparó con un revolver calibre 22 mientras estaba en el interior de una camioneta junto a su pareja.

El hecho ocurrió alrededor de las siete y media de la mañana del año nuevo a unos 40 kilómetros de la localidad de Tres Lagos, por la ruta provincial 67.

Ñancurupay y su pareja Catarina Ruiz, ambos de 26 años,  habían viajado horas antes de su lugar de residencia, la localidad de Tres Lagos, hacia la estancia General Roca, donde pasarían la festividad del nuevo año.

Por los primeros testimonios que recogió la Policía de Santa Cruz (PSC), a la madrugada la pareja tuvo una discusión.

La mujer decidió que la pareja y su bebé volvieran de inmediato a su localidad.
El encargado de la estancia Hugo Avila de 41 años decidió acompañarlos en la misma camioneta en la que volvían Caty y Ezquiel.

Avila le contó a la policía que la mujer conducía la camioneta Chevrolet S10, que en el asiento del acompañante viajaba su marido Ñancurupay, y que en el asiento trasero viajaba el encargado del establecimiento.

Dijo que a unos 40 kilómetros de Tres Lagos pidió que la mujer detuviera la marcha del vehículo ya que el mismo Ávila necesitaba orinar. Dijo que él bajó de la camioneta y de repente escuchó el estampido. El joven se habría disparado con su revolver en la boca, una versión que también confirmó su pareja y conductora de la camioneta.

La conductora y el encargado se hicieron presentes en la subcomisaría de Tres Lagos (FOTO) alrededor de las ocho de la mañana para contar lo que había ocurrido, a donde llegaron en una segunda camioneta que pertenece a la estancia de la que habían salido minutos antes.

Los policías de Tres Lagos viajaron hasta el lugar, al igual que el personal del puesto sanitario. Se constató que el hombre estaba muerto, por lo que se avisó a jefes policiales y a funcionarios judiciales.

Hasta el lugar también tuvo que viajar un grupo de criminalística de la misma policía provincial.
A las 20 horas, el cuerpo del joven fue llevado a la ciudad de Río Gallegos para que se le practique la autopsia correspondiente.

Como parte de las pruebas realizadas y que deben ser motivo de análisis, se tomaron muestras para determinar si las manos de la mujer o el encargado tienen rastros de polvora.

Fuente: Ahora Calafate

 

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