Una investigación surgida en Alemania originó 38 allanamientos en la Argentina. De una vivienda de El Calafate se secuestraron computadoras con material de pornografía infantil. La investigación continúa.

A las seis de la mañana, en 38 viviendas ubicadas en diferentes partes del país, se realizaron allanamientos sorpresivos, incluyendo El Calafate.

Una camioneta no identificada de la Policía Federal con asiento en Río Gallegos ingresó al patio trasero de una de las viviendas de la avenida Perón al 800.

Los efectivos ingresaron a la vivienda y controlaron al único ocupante.

Los federales ya sabían quién vivía  en esa casa de barrio y como era el movimiento a esa hora de la mañana.

Meses antes ya se habían realizado las tareas de inteligencias para constatar domicilio, ocupante y todo dato que hiciera que el allanamiento fuera certero, sin margen de error.

Lo mismo ocurrió en 38 viviendas ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires, del conurbano y en las provincias de Santa Fe, Corrientes, Córdoba, Neuquén, Río Negro, Mendoza, Chaco y Santa Cruz.

El allanamiento realizado en Calafate fue el único llevado adelante en territorio santacruceño.

Los allanamientos fueron ordenado por el juez Norberto Circo, titular del  Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 23, de la ciudad de Buenos Aires, a pedido de la fiscal porteña Daniela Dupuy.

La investigación lleva mas de un año y se originó en Alemania, cuando al investigarse el tráfico de material pornográfico infantil, se detectó  que usuarios de internet de nuestro país compartían ese tipo de material.

Llamada “Operación Rina”, la Interpol con base en Wiesbaden (Alemania) puso en alerta que parte del tráfico de ese material era compartido por usuarios argentinos.

La Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania (Bundeskriminalamt) encontró en la red eDonkey 2000 a clientes ofrecían videos de contenido pornográfico infantil.

Se identificaron los  IP involucrados lo que llevó a tener la información sobre las personas y domicilios que compartían ese material.

La información fue brindada a la fiscalía de Dupuy, quien interpretó que se trata de delitos estipulados en el Código Penal Argentino, por lo que abrió una investigación que tuvo los allanamientos simultáneos de la mañana del martes.

De 35 allanamientos ordenados, sólo dos dieron resultado negativo. En todos los demás se secuestraron computadoras, discos rígidos, CDS, y otros soportes de almacenaje informático con material de pornografía infantil.

De acuerdo a la información, en el allanamiento practicado en nuestra ciudad se secuestraron al menos tres computadoras, DVDs y elementos como filmadoras.

Las mismas fuentes de la investigación adelantaron a este portal que el allanamiento de El Calafate dio resultado positivo, ya que en las computadoras y discos se encontró material de pornografía infantil.

De ninguno de los allanamientos surgieron personas detenidas, al menos por ahora. La fiscal actuante indicó que al momento de los allanamientos no hubo detenidos porque en esos momentos no se encontraron situaciones que indicaran que en esas horas existiesen menores en situación de abuso o de riesgos.

Ahora, todos los titulares del material secuestrado están supeditados a una causa judicial que comienza a analizar qué tipo de material tenían en la computadora y si eso comprende actividad delictual.

Investigadores también señalaron que se debe revisar el material secuestrado para también constatar si las personas producían su propio material, lo que agravaría su situación judicial.

La misma fiscal bonaerense opinó que nuestro país tiene penas blandas y que deben ser reformuladas.

El accionar judicial se basa en el artículo 128 del Código penal Argentino que indica que “Será reprimido con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en que participaren dichos menores”.

También brinda pena con prisión de cuatro (4) meses a dos (2) años el que tuviere en su poder representaciones de las descriptas en el párrafo anterior con fines inequívocos de distribución o comercialización.

Y reprime con prisión de un (1) mes a tres (3) años el que facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o suministrare material pornográfico a menores de catorce (14) años.

(Fuente :Ahora Calafate)

 

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