«La esquina de Casa Yeyé, para toda Caleta Olivia»

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En «Pymes, Producción y Servicios” programa que se emite por Frecuencia Patagonia 99.3 MHZ, los días Lunes a las 17 horas, hoy recibimos a «Coco» Gaitán, un emprendedor de siempre, la histórica casa Yeyé, sus inicios, presente y futuro de un comercio que se ha sostenido en el tiempo.

A los estudios de la Radio, llegaron  Coco y Guille Gaitán, dos generaciones, un mismo ideal…decía la Promoción del programa, nada mas cierto, después de compartir casi dos horas de charla.

Como sucede en la estructura del programa, el Inicio del comercio es el punto de partida y el encargado de esa parte fue Coco Gaitán, “siempre mi idea fue tener un comercio, de parte de mi madre, eran todos comerciantes, desde una imprenta pasando por verdulería, peluquería, almacén, librería, siempre con actividades independientes”.

“Cuando los visitaba siempre me ponía en el mostrador para ayudarlos, yo nací en Comodoro y me fui a Rosario, mi mama era rosarina, mi padre catamarqueño, cuando me fui tenia 7 años,  después volví a los 13”.

“Siempre me agrado la venta, el comerciar, tuve la suerte de trabajar mucho y me enseño don Santiago Freile y doña Etelvina, trabaje con ellos muchos años,  aprendí a valorar, y a querer  comerciar”.

«Por iniciativa de mis padres fui haciendo en la esquina, (hoy Cosas Blancas)  el salón y la casa, en el 78 me case, en el año 80 empezó la idea con ayuda de mis suegros, de empezar algo, en esa esquina terminaba Caleta Olivia, el barrio PV no existía y la calle Tierra del Fuego era lejísimos” expresa nostalgioso.

“Con mi señora nos adaptamos a los espacios y nos pusimos el negocio, la apertura fue casual, porque teníamos un acopio de mercadería, y estábamos limpiando,ordenando y de pronto empezó a entrar gente y empezamos a vender, antes no era como ahora, antes abrías el negocio y después hacías los papales”.

“Trabajamos de lunes a domingo, cuando arranco era el salón nada mas y le quitamos algo a la casa y después le pusimos el cotillón, y a continuación la librería”.

“Ahí empezaron a trabajar los chicos, al principio abríamos 7 de la mañana a hasta las 12 de la noche, así trabajamos 26 años, cada 3 o 4 meses cerrábamos por arreglo un día, pero era para ordenarnos en el trajín, siempre nos quedaba los pagos, pedidos, ordenaba mis cosas y avanzaba, siempre tratar de ordenar, para poner un objetivo”.

El Inicio del comercio fue el 26 de Octubre de 1980 “Siempre fue la familia trabajando, la primera adquisición fue Juanita que permanece, ella tiene mas de 33 años en el negocio, vivía a la vuelta en el Patio Criollo, yo trabaja en la farmacia y el negocio lo atendía mi esposa, venia, comía de parado y seguía atendiendo a la noche hasta las 12”.

“ Empezó andar bien el comercio, y a don Santiago le dije que dejaba la Farmacia, después de 18 años, entre con 14 años a la Farmacia, ahí abandone la escuela en 6º grado, en un tiempo fui a la nocturna y termine Contabilidad, Dactilografía, una de las profesoras era  la mama de Richard Cárdenas y el profesor era el Contador Vázquez, así que un día renuncie a la farmacia y me dedique al comercio”.

El Recuerdo de Don Santiago siempre aparece “ me recomendó con los mayoristas de Buenos Aires, en regalaría, perfumería, bijouterie, así fui con mi cartita de recomendación, siempre me dio una mano, ha veces le pedía a don Santiago que me adelantara el sueldo para pagar los pedidos”.

Los comienzos fueron difíciles pero “lindos, arrancamos con un mostrador y dos estantes que me presto el papa de Marisol Fernández, al mostrador lo habrán traído de Cañadon, ya estaba de ultima, pero lo forramos con papel afiche y así nos duro un tiempo”.

Guillermo “Guille” Gaitán hoy al frente del negocio junto a su padre, cuenta sus recuerdos ligados al comercio “ El primer recuerdo es Juani, es como una segunda mama, y a mi padre verlo trabajar y trabajar siempre en  el negocio, eran 6 pasos de la casa al comercio”.

Recuerdo y tiempos imborrables de su niñez  “ antes se traía un equipo (camión) de huevos de pascuas de Ruffat, con los chicos de Merino, de Olguín tratamos de romper las cajas para quedarnos con un huevo de pascua, y decir que había venido roto, y en casa sacábamos el de 5 kg”.

“Yo siempre estuve ayudando, con los otros chicos del barrio en veranos hacíamos unos pesos, salíamos a vender diarios, frente a la rotonda de la Escuela 14 y después al negocio, y durante el año íbamos a la Escuela y después al comercio, ayudamos todos”.

Coco Gaitán tiene cinco hijos y ayudaron desde muy pequeños con el comercio, despertándoles ese veta comercial en la mayoría “ el perfil comercial lo tienen todos, Martín esta en el Canal por su profesión de periodista todavía no mostró su faceta comercial, Diego es YEYE,  es Cosas Blancas con su esposa, Guille estudio en Córdoba, y un día nos dijo que quería ser comerciante y se quedo con nosotros, el “Lolo” Esteban tiene su perfil también, vende autos en la Ford y mi hija tiene 26 años esta pronto a recibirse, y quiere ponerse algo comercial, esta estudiando Psicología, este año estaría terminando”.

Guillermo indica que su función en el negocio es la parte administrativa y recepción de mercaderías, controles de precios, pedidos, “ahora nos repartimos los proveedores, el ingreso de mercaderías lo hago yo”.

Coco indica que “son 6 personas que trabajan en el comercio, hubo etapas difíciles, la época de Alfonsín no podías vender ni pagar por la hiperinflación, después vino Menem y tomamos un crédito dolarizado pequeño, y se fue de 1 a 3, después un gobierno exigía hacer un ahorro forzoso, y se fue el gobierno y la plata desapareció”.

“Por eso ahora analizamos muy bien todo, en Diciembre nos fuimos preparando para aguantar, leías los diarios y veías malas noticias, así que tomamos precauciones para que no nos arrastre el negocio, porque hay muchas familias, son experiencias que sirven y para Guillermo que seguramente seguirá con esto, tiene una visión y un gusto de las compras y las ventas, que es diferente a la mía y a la de otos tiempos”.

Guille explica que los tiempos han cambiado y el consumo también “el consumidor se mide muchísimo yo no es lo mismo para comprar la mercadería, por ejemplo un cumpleaños el año pasado se llevaba de todo,  ahora no, eso cambia la cabeza de la compra, del año pasado a hoy, nos paso al inicio de la época escolar, tuvimos que devolver la temporada, eran mas de 100 mil pesos, no arrancaban las clases, seguían los paros, decidimos devolver la mercadería, los proveedores son de una buena relación, entendieron que el consumo no es el mismo, todos tenemos que entender esto, hacia mucho que no devolvíamos un pedido, en otras épocas también nos paso”.

Un momento de suma importancia, fue el cambio de un local chico a una mas grande, donde actualmente funciona Casa Yeye, Coco lo explica “Todo comienza cuando se incorpora Guillermo, teníamos ese terreno y armamos el proyecto, el plano, vino Tuca Chávez y nos vendió el tinglado, lo pagamos con cheques, algunos materiales don Silvano, nos prometimos no pedir prestamos, lo hicimos con fondos genuinos, tardamos 6 años, la idea fue esa y el motivo era mejorar el espacio para la gente”.

“Al principio llevamos el depósitos a ese lugar, y trabajamos con mamelucos térmicos porque no teníamos aberturas, y la esquina se vendía muchísimo, era tener mercadería en deposito un ir y venir incesante, después pudimos cerrar el salón”.

Las terminaciones del deposito y la decisión de cambiarse aunque faltaban detalles “vendíamos materia prima para navidad, se nos caía las estanterías aéreas, y dijimos vamos a cambiar al salón grande y arrancamos, comprando mercadería y acomodando se fue armando todo» explica Guillermo.

Los cambios de espacio se fueron sintiendo, Coco comenta “primero andaba perdido, me sentí bien, pero un poco perdido, perder el miedo me costo un par de años, al tener un comercio grande, tenes que poner alarma, cámaras, medidas de seguridad, con el apoyo de Guillermo me sentí que estábamos en el momento, pero es otra la forma de vender”.

“Cuando voy a Cosas Blancas (la esquina), me digo “acá estaba 16 horas x día” y me preguntó cuanto estuve ahí, un espacio tan chico,  ahora tengo mas comodidad, puedo manejarme en los espacios que hay en el salón “.

Guillermo también indica que el mudarse de local, cambio toda el funcionamiento del comercio “la forma de comprar es distinta, de comprar media caja, ahora compras un pallette de mercadería, el volumen de ventas aumenta, la esquina era mas familiar, mas personalizada, ahora al ser medio autoservicio, no tenés tanto contacto con la gente”.

Guillermo comenta que no deben perder esa cercanía, uno de los dos debe estar “no lo queremos perder, debe ser uno de los pocos comercios que están los dueños, en otros comercios no sucede”.

Como es la relación de Coco Gaitán, el hombre de mayor referencia del comercio con la gente,  “yo me considero un vendedor, que habla, orienta al cliente para encontrar una solución, hoy por hoy no existe la forma del negocio como antes, la gente saca el producto de las estanterías pasa por caja y listo”.

Esos cambios, llevan a Coco a referenciar su paso como empleado de farmacia “me leía todo los prospecto de los medicamentos para orientar a los clientes, estuve 1 año y medio en el deposito, todo debía estar ordenado por abecedario, Don Santiago fue mi maestro con un conocimiento, tenia una lucidez y una visión espectacular, tuve la suerte de trabajar con él, yo estaba donde se hacia el negocio, viendo y aprendiendo a cumplir, a dar nuestras referencias, como llevaba los papeles, a ser pagador, de don Sabino Freile aprendí mucho también”.

Guille se asombra del trabajo de su padre “las horas que le mete al trabajo, a las 6 de la mañana hasta el almuerzo, siestita y después sigue hasta las 11 de la noche, lo que aguanta ese cuerpito” expresa de manera grata.

Coco destaca de Guille conceptos comerciales “ acepta los consejos, tiene iniciativa y buen gusto para comprar y olfato para elegir mayoristas que generan buenas ventas, además de su honestidad que no admiten dudas”.

Coco se acerca a la edad para jubilarse, pero no se ve en esa condición “yo disfruto trabajando, para Octubre tengo que hacer mi jubilación con mis 65 años, no me veo jubilado, ayer estuve trabajando todo el día (domingo), no por hacerme el Superman, no me cuesta trabajar”

Y disfruta con la familia “para disfrutar tengo mis nietos, mis hijos, ellos son mi disfrute, para que irme a otro lado” se pregunta, y asegura “a Caleta yo la amo, a pesar de todos  los problemas,  vamos a salir adelante, invirtiendo, teniendo fe, las cosas se hacen trabajando, imagínese de un Kiosquito para vender pastillas y caramelos, me dio para que estudien mis hijos y para generar trabajo”.

En un momento de la entrevista Nelson Aguilar conductor del ciclo “Pymes, Producción y Servicios”, comentó la cantidad de mensajes de reconocimientos y saludos que se expresaban por las redes sociales, no solo por su comercio, sino por ser un buen vecino y su hidalguía como persona.

Coco Gaitán al recibir mensajes de amigos y familiares también hizo su aporte de cómo los recibía para las fiestas “los parientes para las fiestas de fin de año, lejos de brindar, los poníamos a envolver regalos, brindamos y después de las 12, nos poníamos a vender petardos y cuetes” cuenta entre sonrisas.

Para finalizar Guille Gaitán expresa lo que significa Casa Yeyé para su vida “ir al negocio era ir a jugar, hoy es una responsabilidad, vivimos una etapa de transición y salimos con mucho dialogo, yo tengo un libertad plena y absoluta que me dio mi viejo de preguntar, de hacer, de decir, de equivocarme y saber que hay una espalda que me levanta, antes todas las decisiones pasaban por una persona, ahora pasan por dos y la mejor para ponerse de acuerdo es hablar”.

Coco Gaitán hace un reconocimiento a su compañera de la vida  “El rol  de mi señora fue fundamental, se hizo lugar para los chicos, el hogar y el negocio, es titánica la tarea, hasta hoy que se va a La Plata a ayudar a nuestra hija cuando rinde, lo que hizo y hace fue una labor excepcional, es una gran compañera”.

Para finalizar Coco agradeció a la comunidad de Caleta Olivia “a quienes me acompañaron a formar un gran equipo en el local, lejos de ser empleados son colaboradores, el agradecimiento hacia Caleta, nunca me dejaron de comprar, a mi familia, a mis hijos y a Uds. por invitarnos”.

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