Fueron organizados en distintas agrupaciones kirchneristas o llegaron por su cuenta con sus remeras y cantos alusivos. CFK fue despedida en El Calafate y recibida en aeroparque y la Recoleta. Mañana, cuando se presente en tribunales, habrá una movilización.

  “¡¡Estas manos y esta cara fueron besadas por Cristina Fernández de Kirchner!!”, dijo Teresa Vera, cerca de los cincuenta, pelo bien corto, que sumó los besos de anoche a los que logró llevarse ocho veces, cada 1º de marzo, en la puerta del Congreso, donde “religiosamente” estuvo cada vez. “Ellos se piensan que la gente se olvida del amor que Néstor y Cristina le dieron al pueblo, pero no se olvida.” Para entonces, había gente subida a un gabinete de peaje para ver la llegada de la ex presidenta al Aeroparque Jorge Newbery. Había banderas colgadas entre los árboles de la costanera. Otras amarradas a las columnas del aeropuerto. Se mezclaban los que todavía llegaban y los que iban saliendo con afiches con el Luche y Vuelve. Patria sí, Colonia no. Y Daniel Costa que escondía entre los brazos a Teo, de dos meses, con su bandera en la remera: 50 por ciento papá, 50 por ciento mamá, 100 por ciento kirchnerista. “Lo traje para que lo sienta por él mismo”, dijo el padre. “¿Miedo acá? ¡No! Miedo es otra cosa. Miedo es que él en breve no pueda comer.”

Cristina Fernández de Kirchner bajó en el aeropuerto de Capital Federal llegada desde el sur a las 22. Apenas pisó el pavimento corrió a los policías para acercarse a la multitud que llegó a acompañarla. Vestida de blanco y con un chal de lana, se detuvo a saludar durante cincuenta metros, sacarse fotos con los que pudo, “como siempre hace con su pueblo”, apuntó la misma Teresa, canchera en avistajes. “¿Sabés a qué me hizo a acordar?”, preguntó Adriana Somoza, Comuna 1, veterana de Ezeiza. “A cuando Fidel vino a la Argentina, a esa sensación de ahogo entre la gente.” Alrededor, sus compañeras pasaban rápido escenas de la vida. 25 de marzo del 73, Ezeiza, pero no, dijo María del Carmen Pelozo, ahí era distinto, había tensión, clima de tensión en el aire. “¿Pero sabés qué pasa?”, volvió Adriana. “No hay liderazgos acá como el de ella”, dijo otra. Entre todas comentaban que Cristina había tardado más tiempo en salir del avión y atravesar Aeroparque que Macri en llegar hasta el Congreso: “Y eso que hoy también estaba feo, eh”.

La ex presidenta fue recibida por una multitud en aeroparque y también fue acompañada al salir de su casa en El Calafate y al llegar al departamento que tiene en el barrio de la Recoleta. Pero la mayor manifestación de respaldo está prevista para mañana, cuando vaya a declarar en la causa por el dólar futuro que lleva adelante el juez Claudio Bonadio. Eso, siempre que la Cámara Federal confirme hoy al cuestionado magistrado en el expediente (ver aparte).

Ayer a las siete de la tarde comenzaron a congregarse frente al aeroparque las caravanas de las agrupaciones del Frente para la Victoria. La Cámpora plantó las primeras banderas, en un anticipo de la convocatoria central de mañana frente a los tribunales de Comodoro Py.

“Si la tocan a Cristina…”, coreaba la calle. Los empleados de Aeropuertos 2000 se pararon en la puerta. Hubo móviles de la Gendarmería estacionados frente al Parque de la Memoria desde temprano. Turistas que iban escuchando las canciones con versiones aggiornadas por el tema del día. “Ayyy, che gorila, mirá”, decía una de las nuevas, “qué diferencia que hay: yo lucho por esta Patria y vos por el capital”.

“También invocamos a la historia: queremos que el 13 de abril sea nuestro 17 de octubre”, explicó Marga, de La Cámpora de Ituzaingó. “Creemos que en ese día se conjugan varias cosas. También confluyen otros reclamos, como quienes están pidiendo por sus fuentes de trabajo. Por eso esto es para apoyar el proyecto político de Néstor y Cristina, pero también es en contra de los tarifazos y de los despidos.”

A las primeras banderas, se sumaron Nuevo Encuentro, ATE, Kolina, las rojas de Los Irrompibles, violetas de Solidaridad más Igualdad. Sobre las ocho de la noche, la calle ganó el estacionamiento de aeroparque. Frente a una entrada concentraron ex funcionarios del kirchnerismo: Carlos Tomada, Mariano Recalde, Wado de Pedro, Andrés Larroque, Martín Sabbatella, Teresa Parodi, Horacio Pietragalla. Tomada se paró a ver a lo que venía. “El pueblo no se olvida de nada. Recién veía entrar la columna de Avellaneda. El intendente Jorge Ferraresi me dijo: yo venía para acá, la gente salía sola, no tuve que hacer nada.”

Daniel Retomar, 54 años, llevaba una rosa monumental entre las manos. “Estamos agradecidos por lo que nos dio ella, yo lo entendí cuando mis viejos se jubilaron.” Carmen, 65 años, llegó de Quilmes con un afiche de Luche y Vuelve. “¡Estamos acá porque queremos a Cristina, y tenemos que defenderla”, soltó. Atrás entraban padres con niños en hombros, niñas con carteles de corazones, una pareja de mujeres, changarines que se sacaban fotos con Luis D’Elia. Una correctora con su alumna, Malena, y los padres de Malena. El dijo que durante estos doce años dejaron de alquilar, accedieron a un crédito, compraron un auto, y dejaron de ir en bicicleta al trabajo como en 2001. “Te lo hago cortito. A mí me bajaron los ingresos entre 40 y 45 por ciento entre diciembre de 2015 y marzo de 2016.” Llegaron también los Gil, Rubén, Griselda, Jerónimo y Lorenzo que estuvieron en la Plaza de la despedida de CFK de diciembre. “¡Y nos quedamos cortos con la campaña del miedo!! –reclamaron–. ¡Pero esto hoy es una fiesta!”

Rosa, 43, estaba a punto de tomar el vuelo a Neuquén. Se detuvo a sacar fotos. “Me encuentro con esto y es una alegría. La derecha asumió el poder y arruinó a todos los trabajadores.” En la calle cantaban y saltaban y se preguntaban qué pasaba con la votación de la Cámara Federal sobre la recusación del juez Claudio Bonadio en la causa por el dólar futuro, en la que mañana tiene que declarar CFK.

El celular de Marga de La Cámpora no paraba. Aparecían listados de los puntos donde esta noche se multiplicarían concentraciones en la Capital y la provincia de Buenos Aires en clave de peregrinación. Será el comienzo de la vigila. Dos mapas confluyen en Avellaneda. La vía La Plata a través de la avenida Mitre y la vía Pavón que sale desde Burzaco, Echeverría y Turdera. Matanza moviliza sola. Directo a Comodoro Py. Los puntos se extienden también al Oeste. En Ramos Mejía una caravana irá avanzado estación por estación.

“Creemos que esto de caminar lo que sea no es nada comparado con lo que ella nos dejó. Y esto lo hacemos no solo los militantes”, dijo Mara. Ana no paraba de llorar. Jubilada de Tribunales: “No se puede hacer esto al pueblo. Ella tampoco se merece esto, y es nada más para taparlo a Macri. Poné que tengo estos anillos de Belgiorno, y que son de plata 9,25 y que este otro me lo trajo mi hija de Rusia. Esta es la realidad, te lo digo yo con conocimiento de causa, quieren tapar a Macri pero además mantener los privilegios, porque la injusticia dentro de los tribunales también es total”.

Por Alejandra Dandan-Pagina 12

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