YCRT señaló problemas pero no profundizó en las soluciones

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La parte técnica con Ángel Garabello, dice que hay serios problemas de seguridad esencialmente por la falta de ventilación en interior de minas; y la parte política con Omar Zeidán anhela solucionar el problema enviando gente a trabajar a interior de minas, y menciona que no hay necesidad de invertir en esto. Esto arroja en la opinión pública la sensación de algunas contradicciones, y un plan poco detallado para solucionar el problema.

En la exposición de ayer, el ingeniero Ángel Garabello (asesor técnico de Omar Zeidán) manifestó cuestiones muy serias sobre el estado del yacimiento. Se dijo que hay críticos problemas de seguridad, particularmente porque en interior de minas falta casi la mitad del aire que se necesita.

También se mencionaron zonas derrumbadas en el tracto de ventilación, arcos torcidos, paredes y suelos expandidos a punto de colapsar, sumado al no funcionamiento de equipamiento ventilador.

Pero además, se habló de un tiempo de espera de maquinaria que se mandó a comprar para comenzar a avanzar en resolver el problema; tiempo al que el asesor técnico de YCRT prefirió dejar en manos de la naturaleza, y rogar que mientras tanto no se produzcan micro sismos internos en el socavón, y que se derrumbe y se pierda el yacimiento.

Sí, así en ese tono de gravedad se anunció ayer desde la intervención, lo que sería algo así como una parte del informe global sobre el estado y situación del yacimiento. Aunque no todos los medios que fueron invitados a la exposición parecen haberse percatado del todo sobre esto, e incluso de algunas contradicciones, -corregibles quizás-, pero serias contradicciones por lo que se dijo entre lo técnico, y lo político de la actual intervención.

Y es así porque el eje de la exposición de YCRT se basó en la falta de seguridad y en cómo se recibió el yacimiento; y que las cosas malas vienen de la gestión y el gobierno anterior. Una actitud que se replica en todos los sectores, áreas, entes, y organismos políticos a nivel nacional.

Pero esta obsesión del plano netamente político; no permite realzar lo que con responsabilidad y seriedad debió ser el verdadero eje en la exposición que ayer hizo YCRT: El plan para resolver esta grave situación; que no solo estaría poniendo en riesgo al yacimiento, sino también a las personas que trabajan en este.

Pero no; el foco político predominó, y el eje informativo para el que convocó YCRT a los medios, hizo fuerte hincapié mediático en el problema; pero no en la solución al problema; algo, que se mencionó casi como de forma forzada o improvisada sobre la marcha del discurso “informativo” de Zeidán.

Algunos puntos para tener en cuenta residen en la exposición de Garabello, donde además de lo grave de la descripción del estado del socavón; hay dos momentos a destacar; uno sobre los problemas en sí, donde luego de describirlos el ex interventor reflexionó diciendo: “yo sé de que muchos de esos trabajos no se llevaron adelante, presumo,-presumo-, (reiteró corrigiendo el verbo en su persona); para no correr el riesgo de tener un accidente grave”. Y lo otro tiene que ver con el factor tiempo: “Tenemos que esperar que en este tiempo, nueve meses o un año, depende de cómo nos lleguen las maquinarias, podamos implementar una metodología y una técnica mucho más avanzada, podamos reducir los tiempos, pero durante ese tiempo, depende de la naturaleza de que no perdamos nuestra fuente de trabajo”, advirtió Garabello.

Por su parte el Interventor Omar Zeidán reconoció la gravedad del caso; y al momento de viabilizar una solución indicó que para “este tema de ventilación, no necesitamos plata para resolverlo, necesitamos horas hombre, y preparación, y experiencia; entonces nosotros vamos a resolver este tema con la seriedad y ponerle toda la atención a esto”, indicó el político al frente de la intervención de YCRT.

Dicho esto, a través de la oratoria de Zeidán quedó una sensación como si sobre la marcha de la misma, y por la gravedad del asunto, que minutos antes acababa de detallar su asesor técnico, se comenzó a mencionar cómo podría ser un plan para resolver el problema. Al menos, -cabe resaltarlo-, es la sensación que quedó en la forma del relato, porque, como se dijo-, quizás la intención era hacer más foco en el problema, que en la solución.

Zeidán explicó que ese plan implicaría, (en sentido común), retirar a las personas de los lugares de riesgo, resolver el problema, y recién entonces reintegrarlos al laboreo en esos sectores.

“Hay un plan de trabajo que tenemos que cumplir; y no estamos buscando ser apresurados, sino la garantía de que no nos suceda nada”; dijo el Interventor, quien además describió como podría armarse un equipo de trabajo, y cómo son los procesos para adquirir maquinaria desde los sectores.

Ante todo lo que se ha expuesto ayer desde YCRT; sin ánimos de subestimar a nadie; menos a los trabajadores del yacimiento y sus familias; queda en la opinión pública conocer si existe ese plan de acción para resolver el problema, que no es menor, cuál es su ejecución, los protocolos a seguir, quienes intervendrán en la ejecución del mismo, Etc.

También conocer qué postura tomarán los gremios sobre esta situación; y qué postura tendrán; si la del relato del problema; o la de conocer en detalle el plan de acción para mejorar un tema que, ya es oficial, está poniendo en riesgo la vida de los trabajadores.

Otro tema es, si la justicia debe o no tomar intervención por oficio cuando desde un organismo se anuncia o se describen este nivel de falencias de seguridad que atenta contra la vida de las personas; aún con las malas, tristes, y lamentables experiencias recientes que hemos vivido en esta comunidad.

Saber cuál es plan; y exigirlo; más que prenderse o quedarse con la descripción del problema; esa debiera ser la consigna para el corto plazo.

Algunas frases que pronunciaron los funcionarios:

Garabello: “Nuestro objetivo es preservar la salud y preservar la vida de la gente”

Zeidán: “No necesitamos plata para resolverlo, necesitamos horas hombre”

Sobre el tiempo de espera para resolver el problema:

Garabello: “Durante ese tiempo, depende de la naturaleza de que no perdamos nuestra fuente de trabajo”

Zeidán: “No estamos buscando ser apresurados, sino la garantía de que no nos suceda nada”

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