Juan Luzovec

1031

A NUESTROS LECTORES: Permítanos despedirnos de Juan con la familiaridad que el lazo que supimos construir con él requiere esta partida. Juan Luzovec fue un Maestro, un Padre y un Buen Pastor para nosotros. Crecimos personalmente y como Pareja ante su atenta y cercana mirada, mientras aprendíamos a ser laicos comprometidos con la Iglesia bajo la espiritualidad salesiana. Aprendimos mucho de él: su ejemplo de Vida será para siempre un faro de luz para las nuestras, un cura de palabras suaves y contundentes, nos enseñó a estar siempre cerca de las personas que más nos necesitan, nos enseñó que ser Cristiano es intervenir en el mundo cotidiano aportando herramientas para ser instrumentos de la Paz y de la Justicia. Ese sentido de la justicia lo llevó, anónimamente a jugársela en tiempos de la dictadura, para sostener y abrigar a quienes necesitaban, militantes sociales, políticos y sindicales, del resguardo de sus vidas. Ese sentido de justicia nos inculcaba en las charlas que teníamos en la Parroquia, cada domingo después de misa, para impulsarnos y animarnos a que participemos en Política, cuando se anunciaba tibiamente el regreso de la Democracia en 1983. Teníamos en esos tiempos 18 jóvenes años! . Treinta años después, nos toca despedirte, querido Cura, querido Amigo. Te pedimos que nos mires desde el Cielo, y junto con nuestro recordado José Koltum, no se olviden de todos nosotros, sus queridos jóvenes de los grupos juveniles, sus queridos jóvenes del PROFAJ, ahora todos hombres y mujeres con una historia hecha, a partir de esas bases espirituales que forjaron con verdadero cariño en nosotros.

Sandra Díaz y Nelson Aguilar

Comentarios

comentar