El titular de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, Luis Quiroga, detalló el funcionamiento del organismo en toda la provincia y explicó por qué el incumplimiento de las responsabilidades parentales, atravesado mayormente por el consumo, es hoy el factor multicausal más determinante para que un niño o adolescente sea retirado de su hogar.
El secretario de Estado de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social de Santa Cruz, Luis Quiroga, encabezó de una jornada de capacitación sobre el nuevo Régimen Penal Juvenil y dialogó con Voces y Apuntes sobre el trabajo del organismo en toda la provincia, los alcances de su rol y la situación social que atraviesan las familias santacruceñas.
Quiroga explicó que la función de la Secretaría, de acuerdo al marco legal vigente, es la supervisión y la superintendencia sobre todas las autoridades de Niñez de la provincia, que se distribuyen en 15 municipios y 5 comisiones de fomento, cada uno con su propia área de niñez. Según indicó, Caleta Olivia, Río Gallegos y El Calafate cuentan con los equipos y profesionales más completos, mientras que en las localidades del interior la demanda es tremenda ante la falta de recursos básicos como trabajadores sociales o psicólogos.
El funcionario remarcó además que el área no se limita a la niñez, sino que también abarca a los adultos mayores y a las personas con discapacidad, es decir, los sectores más sensibles y vulnerables de la sociedad, en un contexto social y económico que —admitió— “no es el ideal”, aunque destacó el esfuerzo del recurso humano y el respaldo de los recursos que brinda el gobernador Claudio Vidal.
Cómo se actúa ante la vulneración de derechos
Consultado sobre el procedimiento cuando se vulneran los derechos de un niño dentro de un hogar, Quiroga precisó que, ante una denuncia, se actúa de oficio e inmediatamente, y que existen dos tipos de medidas posibles: una ordinaria y otra de carácter excepcional. Esta última, señaló, es la que más repercusión pública genera, ya que implica que la autoridad de niñez decida retirar al niño o adolescente de su domicilio para ponerlo a resguardo, no siempre en un dispositivo convivencial.
“La ley nuestra es por la protección integral, y la autoridad local actúa siempre con la supervisión nuestra a nivel provincial”, afirmó el funcionario.
El caso de Tiara, la jóven mamá a la cuál se le retiró su bebé en Caleta Olivia
Sobre el caso de Tiara, que tomó estado público, Quiroga aseguró que fue supervisado desde el primer día por su área y sostuvo que se actuó correctamente y dentro del marco legal, con intervención de la Defensoría, la Justicia, Salud y todo el equipo técnico. “A veces tenemos una especie de bozal que no nos permite avanzar en cuestiones puntuales”, reconoció, aunque insistió en que las actuaciones se realizaron de manera correcta.
El secretario recordó que cada profesional interviniente cuenta con una matrícula que queda comprometida en cada caso, y que quien actúa por fuera de la ley “hoy pierde su matrícula”. En ese sentido, remarcó que existe un artículo que prohíbe exponer públicamente este tipo de situaciones y a las madres en contexto de vulnerabilidad: “Con eso transgredimos todas las leyes habidas y por haber. Eso no se hace. Se hace dentro de un marco institucional, pero no con la opinión pública de por medio”, afirmó, y advirtió que ese tipo de exposición estigmatiza a la madre y pone en riesgo tanto al niño como a su entorno familiar en comunidades pequeñas donde “nos conocemos todos”.
El impacto de la salud mental y el consumo
Quiroga también se refirió a los indicadores sociales que atraviesan a la provincia y señaló que la pandemia fue “un detonante importante”, con un incremento a nivel país de las cuestiones de salud mental del 500%, un fenómeno que —aclaró— no ocurre solo en Caleta Olivia sino que se replica en toda la provincia.
Finalmente, el funcionario dejó una de las definiciones centrales de la entrevista: “Hoy tenemos niños y niñas en los dispositivos convivenciales alrededor de toda la provincia, alrededor de 200, porque hay progenitores que no cumplen con sus responsabilidades parentales y, dentro de todas las causas, la más importante es el consumo.”