María Luisa López, oriunda de Salta, viajó de urgencia a Caleta Olivia tras el grave estado de salud de su hijo Ezequiel y llegó a tiempo solo para reconocer su cuerpo. Ahora enfrenta trabas judiciales para agilizar la autopsia y un costo de $8.900.000 para trasladarlo hasta su provincia natal.
María Luisa López es la madre de Ezequiel, uno de los jóvenes que murieron en el incendio registrado en las últimas horas en Puerto San Julián. En diálogo con Voces y Apuntes, relató el calvario que atraviesa desde su llegada a la zona y pidió ayuda para poder darle sepultura a su hijo en Salta, junto a la familia que lo espera.
López contó que llegó a la Patagonia de urgencia, convocada por los médicos ante la gravedad del cuadro de salud de su hijo. “El médico me pidió que viniera por la gravedad del estado de mi hijo, y cuando estaba por subir al avión me llama para avisarme de que ya había perdido la vida”, relató. Así, arribó a Caleta Olivia sin conocer a nadie y con el único objetivo de reconocer el cuerpo de Ezequiel.
Desde entonces, la mujer denuncia que no recibe respuestas claras sobre el estado del proceso. “Llegué acá a reconocer el cuerpo y después me dijeron que ya no podía ingresar más a la morgue porque ya había tomado parte la Justicia por muerte violenta”, explicó. Según indicó, le informaron que debían realizarle una autopsia a su hijo, procedimiento que hasta el momento no se había concretado pese a que le habían asegurado que se haría entre la noche anterior y esta misma mañana.
López aseguró que se contactó con la Comisaría de Caleta Olivia para obtener precisiones, pero le informaron que el caso está en manos del Poder Judicial, que continúa con la investigación. “Estoy sin saber nada y en el hospital esperando. Necesito que se agilice este tema y poder llevarlo a Salta”, remarcó.
Sin recursos para el traslado
A la incertidumbre judicial se suma el problema económico. El traslado del cuerpo hasta Salta tiene un costo de $8.900.000, una cifra que López no puede afrontar. “Soy empleada doméstica y no cuento con los fondos para poder costear esto”, señaló. Para reunir el dinero, familiares de la mujer organizaron una rifa en Salta, y en Caleta Olivia recibió el apoyo de un vecino vinculado al Centro Salteño, quien le diseñó un flyer de difusión. “Es la única persona que se me acercó para poder brindarme una ayuda”, destacó.
La mujer remarcó además que se encuentra sin hospedaje propio: una familia caletense la recibió en su casa, le dio alojamiento y la acompañó hasta el hospital. “No era la intención llevar a mi hijo en un cajón. Vino acá a trabajar, a buscarse un futuro”, lamentó.
Quién era Ezequiel
Según relató su madre, el joven había vivido durante unos tres años en Piedra Buena, luego regresó a Salta y, tres meses atrás, había vuelto a instalarse en Puerto San Julián en busca de trabajo. Se desempeñaba como durlero y gasista, entre otros oficios. “Se las rebuscaba mientras buscaba un trabajo estable”, contó López.
Ezequiel era amigo, desde Salta, del otro joven que murió en el mismo hecho, quien le había ofrecido alojamiento en una vivienda precaria de la zona. “Lamentablemente fue un hecho muy triste, porque somos dos madres sufriendo la pérdida de nuestros hijos”, concluyó López.
Según se informa en la pieza de difusión compartida por allegados a la familia, quienes deseen colaborar económicamente pueden hacerlo a través del alias LOLUISA, o comunicarse al 3875739609.
