Un diagnóstico a tiempo lo cambia todo: la Prof. Sandra Díaz contó su testimonio en el mes de la prevención del cáncer de mama

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Sandra Díaz, reconocida profesora de la ciudad y paciente oncológica compartió su historia, resaltando la importancia de los chequeos preventivos en el marco del mes de prevención del cáncer de mama. Con su testimonio, busca concientizar a las mujeres sobre la necesidad de realizarse controles rutinarios para detectar tempranamente la enfermedad.

En el contexto del mes de la prevención del cáncer de mama, la profesora Sandra Díaz, decidió compartir su experiencia tras casi dos años de tratamiento oncológico. En una entrevista con Voces y Apuntes, enfatizó la relevancia de los controles preventivos como clave para su recuperación y la detección precoz del cáncer.

“Me animo a hablar ahora, después de casi dos años de tratamiento oncológico, porque es un tema que me parece muy importante que toda la sociedad aborde, especialmente en este mes dedicado a la prevención”, expresó Díaz, quien aseguró que este mensaje debe llegar a todas las mujeres.

Su historia personal subraya la importancia de los chequeos de rutina, como mamografías, ecografías mamarias y exámenes ginecológicos. “Toda la vida nos han hablado sobre la importancia de estos chequeos, y yo lo tomé desde muy jovencita. La situación de mi cáncer, que hoy está controlado, es el resultado de haber tenido siempre una conducta preventiva en mis chequeos anuales”, detalló.

Díaz relató que comenzó a realizarse estos estudios desde los 25 años de manera regular. Fue gracias a esta actitud preventiva que se pudo detectar el cáncer en una etapa temprana, lo que le permitió someterse a un tratamiento menos invasivo. “Rápidamente actué sobre mi cuerpo consultando a los médicos, y eso me permite hablar hoy de este tema, absolutamente convencida de que la detección precoz es muy importante”, afirmó.

El cáncer detectado no había hecho metástasis, lo que permitió que solo requiriera radioterapia, evitando la quimioterapia. “Me hicieron una operación que se conoce como la extracción del ganglio centinela, y los médicos evaluaron que con radioterapia y una medicación que sigo tomando hasta el día de hoy, iba a estar todo bien”, explicó.

A pesar de lo difícil del tratamiento, especialmente la radioterapia, Sandra destacó el apoyo incondicional de su familia. Aunque al principio decidió no hablar de su situación, hoy se siente preparada para hacerlo con un claro mensaje: “Quiero que las mujeres se cuiden y aprovechemos las oportunidades que nos brindan el hospital y los CICs para realizar estos estudios de manera efectiva”.