La provincia de Santa Cruz atraviesa una nueva semana marcada por múltiples medidas de fuerza que afectan tanto al sistema educativo como a la administración pública. Desde el martes 24 y hasta el jueves 26 de junio, docentes y trabajadores estatales cumplen paros simultáneos, en reclamo de mejoras salariales y laborales.
Por parte del sector educativo, la Asociación de Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) convocó a un paro de 48 horas para el miércoles 25 y jueves 26. La decisión fue tomada por el Congreso Provincial del gremio ante el “estancamiento de todas las negociaciones laborales” y la falta de condiciones dignas en los edificios escolares. ADOSAC exige una recomposición salarial del 50% más la cláusula gatillo para que los sueldos de la docencia santacruceña superen la línea de pobreza. Desde principios de año, el sindicato viene reclamando una mejora sostenida, y aunque se logró un reajuste por inflación y un 10% adicional en cuotas, advierten que aún resta un 40% de recomposición.
A la medida docente se suma el paro provincial de 72 horas iniciado por los gremios UPCN y ATE el martes 24, que también se extenderá hasta el jueves inclusive. Los trabajadores estatales denuncian ofertas salariales insuficientes, pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y desigualdades en el reencasillamiento de categorías. Exigen, además, el pase a planta permanente de empleados contratados y cooperativistas que desempeñan tareas esenciales sin estabilidad laboral.
Como resultado de estas acciones, durante al menos tres días hábiles de esta semana no habrá clases en numerosos establecimientos educativos, y también se verán resentidos distintos servicios públicos en toda la provincia. La situación refleja el clima de tensión creciente entre el Gobierno provincial y los distintos sectores que reclaman respuestas urgentes ante el deterioro de sus condiciones de vida y trabajo.