En un plenario provincial convocado por ATE, los trabajadores resolvieron no comenzar las clases y realizar un paro durante jueves y viernes, en reclamo de mejoras laborales y salariales.
En el Plenario Provincial de Auxiliares de Educación convocado por ATE, los trabajadores y trabajadoras resolvieron no iniciar el ciclo lectivo y llevar adelante un paro por 48 horas los días jueves y viernes. La medida fue definida como consecuencia de la falta de respuestas del Gobierno a los reclamos del sector.
Desde el plenario señalaron que, pese a la importancia de su labor diaria en las instituciones educativas —abriendo escuelas, garantizando la limpieza, la seguridad y el funcionamiento cotidiano—, los auxiliares continúan sin ser prioridad en la agenda oficial y aguardan respuestas a demandas vinculadas a sus condiciones laborales.
Entre los puntos definidos, exigieron: pases a planta permanente; pago inmediato de los reencasillamientos adeudados; aumento de los adicionales; apertura urgente de la mesa de redacción del Convenio Colectivo de Trabajo; y convocatoria inmediata a paritarias.
“La medida expresa un límite y el cansancio de un sector postergado”, manifestaron, al tiempo que remarcaron que no puede hablarse de calidad educativa ni de compromiso cuando no existe reconocimiento ni estabilidad laboral garantizada.