En el marco del tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, advirtió que los municipios santacruceños podrían perder cerca de $5.000 millones por las modificaciones impositivas impulsadas por el Gobierno nacional.
Mientras la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei se debate este miércoles en el Senado de la Nación, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, se expresó en sus redes sociales y alertó sobre el impacto fiscal que tendría la iniciativa en las provincias y municipios.
Según expresó, las modificaciones impositivas previstas en el proyecto provocarían una pérdida cercana a los $5.000 millones para los municipios de Santa Cruz. En ese sentido, explicó que el artículo que finalmente fue retirado —vinculado a las alícuotas del Impuesto a las Ganancias— representaba apenas el 38% del costo fiscal estimado para provincias y municipios.
Grasso sostuvo que el resto del impacto negativo sobre los recursos se mantiene vigente, por lo que la reforma no solo perjudicaría a los trabajadores, sino que también afectaría directamente a las finanzas de los gobiernos provinciales y municipales.
