El peregrino Marcelo Agüero recorre a pie más de 4.000 kilómetros desde Ushuaia hasta Salta en una travesía de fe por la Virgen del Milagro. En su paso por Caleta Olivia fue recibido por el Centro Social Salteño y autoridades locales, quienes destacaron el valor de su compromiso espiritual.
Un viaje de fe y esperanza une a los devotos del país en una travesía que conmueve. Marcelo Agüero, peregrino oriundo de Salta, se encuentra realizando un recorrido a pie desde Ushuaia hasta Salta, con motivo de la festividad de la Virgen del Milagro, una de las celebraciones religiosas más importantes del norte argentino.
Durante su paso por Caleta Olivia, fue recibido por el Centro Social Salteño, representado por Jorge Lera, quien explicó el motivo de este acompañamiento:
“Es un compromiso que hemos asumido desde el Centro Salteño, a pedido de amigos y coprovincianos que están en Río Gallegos. Nos hablaron de Marcelo, que está recorriendo un importante viaje desde Ushuaia hasta Salta. Sabemos muy bien que el pueblo salteño y los argentinos en general somos muy aferrados a nuestra fe, somos muy devotos, y él está llevando peticiones, rezando, dejando sus plegarias”.
Marcelo inició su primera experiencia como peregrino el año pasado desde Concordia, Entre Ríos, en un viaje de 1.700 km en 21 días. Este año, redobló la apuesta:
“En marzo recibí un llamado preguntándome si me animaba a unir el Fin del Mundo con Salta. Acepté con un tiempo estimado de seis meses para recorrer los 4.000 kilómetros. Ahora llevo dos meses de camino. Me tomo mis días, yo manejo mis tiempos, horarios y distancias”.
El peregrino viaja solo, sin acompañamiento logístico, confiando en la solidaridad de la gente y la fuerza de su fe:
“Agradezco al Centro Salteño, a José y a Jorge Lera que me recibieron, al igual que a toda la gente de Salta que me encontré. También al Intendente que me obsequió las banderas de Caleta Olivia y de Santa Cruz. Me siento como en casa”.
El próximo destino de Marcelo es Comodoro Rivadavia, continuando un recorrido cargado de espiritualidad, encuentros y símbolos que refuerzan el vínculo de los argentinos con su fe popular.