El presidente del Honorable Tribunal Disciplinario de la Administración Pública habló de la importancia del órgano en la provincia y recalcó la impronta del mismo a partir de la actual gestión de Gobierno.
Tras su designación como presidente del Honorable Tribunal Disciplinario de la Administración Pública, Ítalo Bringas, recibió en su despacho a la Subsecretaría de Producción y Contenidos, para dialogar acerca de su asunción al frente del órgano provincial y de los desafíos que se plantea en este nuevo rol. Asimismo, remarcó el carácter institucional y constitucional del mismo.
En principio, Bringas destacó que la función del Tribunal de Disciplina es muy importante y hay que reconocer que tiene rango constitucional. “Santa Cruz es la única provincia del país que tiene en su Constitución, un artículo que establece la creación de un Tribunal que analice los sumarios y las sanciones a los empleados públicos. Por lo tanto, nuestra injerencia está relacionada con los empleados públicos con estabilidad, tanto de la Administración Central como de las empresas y los entes descentralizados, alcanzado también a los municipios”, explicó.
Por otra parte, recordó que el Tribunal Disciplinario fue creado antes del ’83 y después se modificó a través de la Ley N° 1615, con la cual se le dio reglamentación y se estableció sus facultades.

Funcionamiento en la gestión del gobernador Vidal
En relación a la impronta que se le dio al Tribunal Disciplinario en a gestión del gobernador Claudio Vidal, Bringas resaltó que recibieron un acompañamiento total. “Se nos marcó mucho desde la gobernación, cuáles eran y son los objetivos como así también los lineamientos de trabajo. En lo que a mí me toca en especial debo decir que fui vocal por la oposición entre el 2015 y el 2017, cuando era Daniel Peralta gobernador, y te puedo asegurar que ahí no había acompañamiento, el Tribunal estaba totalmente escondido. Es más, hubo un período en que ni siquiera teníamos todo el cuerpo de vocales, por lo cual no podíamos tratar los expedientes”, remarcó. En ese sentido, aseguró que actualmente, el órgano cuenta con un cuerpo de asesores letrados para poder dar continuidad a los trámites que se inician, lo cual no pasaba anteriormente.
“Con este Gobierno al Tribunal se le dio acompañamiento para analizar distintas situaciones que muchas veces pueden terminar en sanciones graves, pero en definitiva se garantiza que el trabajador tenga, primero que nada, la debida defensa y, segundo, que además se entienda que en todo estamento tiene que haber una disciplina y es necesario mecanizarla”, explicó. Asimismo, Bringas, recalcó que cuando un expediente ingresa al Tribunal Disciplinario, no implica que el trabajador o trabajadora sea despedido, sino que se inicia un proceso, que está establecido en la Ley N° 1615, en el cual se notifica a la persona involucrada, la cual tiene 5 días para hacer el descargo. En caso de no hacer el mismo en el plazo establecido, se amplía el mismo.

Desafíos
Al ser consultado acerca de los objetivos y desafíos que se plantea al estar al frente del Tribunal Disciplinario, Bringas indicó que “Juan Segundo Gallardo, dejó muy en alto al Tribunal, ha hecho muchas cosas donde se pudo visibilizar y mostrar el trabajo del órgano”. Además, comentó que en la gestión de Gallardo se trató una gran cantidad de expedientes y se hizo mucho foco en la capacitación y los cursos y el trabajo articulado. Por lo tanto, manifestó que se seguirá trabajando bajo esos lineamientos, siempre tratando de atender las necesidades y situaciones que se planteen los trabajadores.
En cuanto a casos que demandan mayor abordaje, dijo que el Tribunal recibe distintos casos, pero lo más comunes están relacionados con el abandono de servicios o faltas reiteradas que no se pueden justificar.
Sobre el control de entrada y salida en la Administración Pública a partir de la implementación de los relojes biométricos, indicó que se trata de un avance más que importante. “No creo que se trate de un control, sino que es marcar las reglas claras que todos los agentes de la administración pública tenemos. Se nos contrató para hacer un trabajo, tenemos un horario fijado dentro del cual tenemos que hacer ese trabajo. Por lo tanto, hay que cumplir las normas que corresponden”, amplió.
Finalmente, Bringas señaló que el Honorable Tribunal Disciplinario, está ubicado en San Martín N° 2034, en la ciudad de Río Gallegos.