La joven entrerriana relató cómo vivió el multitudinario velorio del músico y contó el inesperado impacto que tuvo una entrevista televisiva que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Las palabras de Agustina Troncoso durante la cobertura del velorio de Carlos “El Indio” Solari se convirtieron en uno de los testimonios más compartidos de la despedida al histórico músico. Entrevistada por un cronista de A24, expresó frases como “a mí la muerte dio dos veces un beso en la frente” y definió al artista como “el Dios de los rotos”, declaraciones que rápidamente se viralizaron.
En diálogo con Voces y Apuntes, Troncoso contó que tomó dimensión de la repercusión varias horas después de la entrevista.
“La nota fue al mediodía del domingo y después me quedé sin batería. Cuando vuelvo al colectivo a las 18:30 para regresar a Paraná, un chico que viajaba conmigo me dice: ‘Felicitaciones, ya sos famosa’. Pensé que era porque había salido en la tele, no que ya se había viralizado”.
Según relató, recién al encender nuevamente su teléfono encontró miles de mensajes y pedidos para realizar nuevas entrevistas.
La joven explicó que suele reflexionar y construir conversaciones imaginarias, incluso inspirándose en personajes históricos, y que antes de la entrevista había pensado qué diría si alguien le preguntaba sobre el momento que estaba viviendo.
“En el colectivo empecé a imaginarme qué decir en el caso de que alguien me preguntara. Me hice una conversación espectacular en mi cabeza. Pero cuando me encuentra este notero, yo estaba sentada sola, recién había salido del momento en el que fui a verlo al Indio. Todas esas conversaciones imaginarias se me borraron”.
Lejos de responder con un discurso preparado, aseguró que sus palabras surgieron de manera espontánea.
“No pude decir nada de lo que había pensado y todo lo que me salió fue espontáneo. Fue poner en palabras lo que estaba viendo”.
Sobre la frase que más repercusión generó, explicó que nació de la imagen que observaba entre quienes asistían a despedir al músico.
“Había mucha gente desarmada, con mucho dolor, y cada uno estaba exponiendo su dolor. Por eso me salió eso de los rotos”.
Agustina señaló que su concepto iba más allá del sufrimiento que atravesaban los presentes y también incluía a quienes suelen ser señalados o marginados socialmente.
“No solo en el sentido de que estábamos atravesados por el dolor, sino también de lo que la sociedad cataloga como lo roto, lo fallado, lo indebido o lo molesto. Nosotros somos esto”.
Además, sostuvo que términos utilizados de manera despectiva hacia los seguidores del músico no le resultan ofensivos.
“La gente despectivamente nos llama villeros o faloperos. No me parece humillante ni estigmatizante esos términos”.
Troncoso también recordó el vínculo especial entre Solari y la ciudad de Paraná, donde nació el artista, y destacó las iniciativas locales que buscan reivindicar ese aspecto de su historia.
Finalmente, relató el esfuerzo que realizó para poder asistir a la despedida.
“Yo quería ir a despedirlo, pero como no tengo trabajo no tenía manera de llegar. Mi mamá, entendiendo lo importante que era esto para mí, me ayudó a pagar el viaje”.
La experiencia, aseguró, estuvo marcada por una profunda carga emocional.
“Cada uno iba con su dolor. Era pasar la puerta y los llantos eran gritos de dolor. Fue muy, muy emotivo”.