En un emotivo e íntimo acto celebrado el pasado viernes 23 de octubre, el Honorable Tribunal Disciplinario (HTD) rindió un sentido homenaje a Juan Segundo Gallardo, quien fuera su presidente entre los años 2023 y 2026.
La ceremonia de homenaje fue encabezada por el presidente del Honorable Tribunal Disciplinario, Italo Bringas, quien fue acompañado por la vicepresidenta Estefanía Gómez; la vocal por los gremios, Sandra Sutherland; y la secretaria General, María Velásquez. A ellos sumó un cálido mensaje para los familiares, el vocal por la minoría política, Federico Bodlovic.
Es importante resaltar que el acto contó con la presencia de familiares directos del homenajeado, su esposa, hijos y nietos así como también de su hermano, Ulises Gallardo, quien en décadas pasadas supo presidir el cuerpo. Todo el equipo de trabajo del tribunal también formó parte de este significativo momento de memoria y gratitud.

Reconocimiento
En ese marco, se procedió a descubrir la placa con el nombre de Juan Segundo Gallardo en la sala del órgano disciplinario.
Entre aplausos, abrazos y momentos de profunda emoción, autoridades, compañeros de labores y seres queridos recordaron a quien presidió el Honorable Tribunal Disciplinario de la Administración Pública como un profesional intachable, caracterizado por su incansable vocación de trabajo, su empatía, su alegría contagiosa y una permanente disposición para escuchar y acompañar a su equipo.
Un espacio, un legado
“Nombrar a nuestra sala de reuniones “Juan Segundo Gallardo” es un acto de justicia afectiva e institucional. Juan no solo fue un presidente comprometido que lideró este Tribunal con absoluta solvencia y vocación de servicio, sino también un compañero extraordinario. En cada debate y en cada decisión que tomemos en este espacio, estará presente su impronta humana, su capacidad de escucha y esa calidez que tanto lo caracterizaba. Este espacio mantendrá vivo su legado para las futuras generaciones de este organismo”, expresó Bringas.
Con la imposición de su nombre, el Honorable Tribunal Disciplinario busca perpetuar el legado humano y profesional de quien dejó una huella imborrable en la institución.