El proyecto de la Escuela Industrial N.º 1 General Enrique Mosconi propone transformar los residuos de la industria pesquera en energía eléctrica y biofertilizantes. La iniciativa fue desarrollada por estudiantes de distintas tecnicaturas y quedó entre las tres mejores de un certamen organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA).
El proyecto Bioenergía Austral, desarrollado por estudiantes de la Escuela Industrial N.º 1 General Enrique Mosconi de Caleta Olivia, obtuvo el tercer puesto en la instancia nacional de Industria Inspira 2026, el concurso organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA) que busca vincular a las escuelas técnicas con la industria mediante propuestas innovadoras, viables y sustentables.
La iniciativa del EICO N° 1 apunta a aprovechar los descartes orgánicos de la actividad pesquera, especialmente los restos de pescado, para producir biogás y generar energía eléctrica y térmica. Además, contempla la obtención de un subproducto que podría utilizarse como biofertilizante.
Durante una entrevista en estudios, los docentes Esther Bravo, Cecilia Marcial, Alfredo Oviedo y Jorge Frauca, integrantes del equipo que acompañó a los estudiantes, repasaron el proceso de desarrollo de la propuesta y destacaron el trabajo interdisciplinario que permitió alcanzar el podio nacional.
Cinco meses de trabajo y una experiencia nacional
Esther Bravo explicó que el proyecto lleva aproximadamente cinco meses de trabajo continuo y surgió durante el segundo Foro Portuario Marítimo organizado por la Municipalidad, donde obtuvo el segundo puesto.
A partir de esa experiencia, el equipo decidió continuar con la propuesta y presentarla en distintas instancias. En junio participó en la Usina de Ideas y, posteriormente, en Industria Inspira, cuya presentación se realizó el 28 de agosto. También expuso el proyecto en Expo Educo y en ConstrucTec Habita, donde recibió una mención especial.
El 5 de octubre, los integrantes del equipo se enteraron de que habían sido seleccionados entre los cinco finalistas nacionales. Tras preparar la defensa final, lograron el tercer lugar.
“Para nosotros, estar en el podio es algo que nos hace muy felices. Estamos orgullosos de nuestros estudiantes, que son increíbles, son brillantes”, expresó Bravo.
La docente también resaltó la participación de estudiantes de las cuatro tecnicaturas de la institución, cuya formación y conocimientos se integraron para desarrollar una propuesta común.
Transformar residuos pesqueros en energía
Cecilia Marcial explicó que la idea fue planteada y desarrollada por los propios estudiantes, quienes diseñaron una alternativa para convertir un residuo de la industria pesquera en un recurso energético.
“El proyecto fue planteado y desarrollado por los chicos para convertir un desecho, que serían los restos de pescados, en energía eléctrica”, señaló.
Entre las tareas realizadas, mencionó el diseño de biodigestores, el análisis del terreno y del suelo, y el desarrollo de un sistema de automatización que permite operar la planta de tratamiento de gas de manera remota.
La propuesta contempla la digestión anaerobia de los residuos orgánicos para producir biogás. Sin embargo, todavía quedan etapas por completar, entre ellas el análisis del subproducto generado durante el proceso.
“Nos queda trabajo por hacer, que es el análisis del subproducto, que es el biofertilizante”, explicó Marcial, quien destacó la capacidad de los estudiantes para defender y ampliar la iniciativa durante las distintas instancias de evaluación.
Un sistema modular con potencial de crecimiento
Por su parte, Alfredo Oviedo detalló que el proyecto fue concebido como un sistema modular, compuesto por unidades que pueden incorporarse progresivamente para ampliar su capacidad de producción.
La iniciativa busca complementar el proceso de elaboración de harina de pescado y aprovechar residuos que actualmente no reciben una utilidad energética.
Según explicó el docente, el equipo realizó consultas en dos plantas pesqueras de la ciudad y estimó que los residuos generados podrían ubicarse entre las 20 y las 30 toneladas diarias.
A partir de ese volumen, se plantea producir biogás para su posterior purificación y obtención de metano, que puede utilizarse como combustible para generadores eléctricos.
“Esto complementaría al proceso que genera harina de pescado y lo que intenta hacer es una energía renovable con algo que no se le está dando utilidad en la actualidad”, sostuvo Oviedo.
El desarrollo también incluye un banco piloto con ocho reactores y un sistema de monitoreo en tiempo real, según la descripción del proyecto presentada en el certamen nacional.
El aporte de las distintas tecnicaturas
Jorge Frauca, docente de Electromecánica, destacó que la propuesta no se limitó a una sola especialidad, sino que involucró a las distintas tecnicaturas de la institución.
“Soy profe de Electromecánica, pero el proyecto no es solo de Electro, sino que abarcó a todas las tecnicaturas. Nosotros fuimos el apoyo a los chicos, estar ahí, ayudarlos, relevarlos. Fue un rol bastante amplio”, explicó.
El trabajo conjunto permitió integrar conocimientos vinculados con el diseño de los reactores, la automatización, el análisis del terreno y el aprovechamiento energético de los residuos.
Entre los mejores proyectos del país
En la edición 2026 de Industria Inspira se presentaron 462 proyectos. De ese total, 62 fueron seleccionados como ganadores provinciales y accedieron a la instancia nacional, donde un comité eligió a los cinco finalistas que defendieron sus propuestas ante el jurado.
Bioenergía Austral representó a Santa Cruz y consiguió el tercer puesto nacional, con una iniciativa que combina gestión de residuos, cuidado ambiental y generación local de energía.
La entrega de premios está prevista para el 3 de noviembre, en el marco de la Conferencia Industrial de la UIA, donde serán reconocidos los equipos ganadores de esta edición.