La integrante de la Asociación Civil “Elijo Vivir” se refirió al trabajo de prevención del suicidio y a la importancia de visibilizar y acompañar a quienes atraviesan situaciones complejas de salud mental. También advirtió sobre el crecimiento de las estadísticas y señaló la necesidad de abordar la problemática como un fenómeno social.
En el marco del tercer encuentro realizado para visibilizar la problemática del suicidio, Raquel Carrizo, integrante de la Asociación Civil Elijo Vivir, destacó la importancia de generar espacios de concientización, acompañamiento y compromiso comunitario.
“Este encuentro podría decirse que es un rendido homenaje a la vida de los que no pudieron ganar la batalla de la vida y también busca visibilizar, concientizar y acompañar fundamentalmente a quienes hoy atraviesan situaciones muy complejas de salud mental y que necesitan de nuestro apoyo”, expresó Carrizo.
En ese sentido, remarcó que el acompañamiento no debe limitarse al entorno más cercano de las personas que atraviesan estas situaciones, sino que debe involucrar a toda la comunidad. “Es importante el apoyo de una comunidad que hoy, como hablábamos ayer, es muy fuerte. El hecho de que hoy se esté hablando de esto, de que se hayan realizado distintas actividades en distintos lugares y que las instituciones se comprometan y estén trabajando en esto”, sostuvo.
Carrizo recordó que desde la organización vienen trabajando para abrir camino en torno a una problemática que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada. “Creo que nos tocó ir a abrir esta puerta, a abrir este camino”, señaló.
La preocupación por las estadísticas
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con el crecimiento de los indicadores vinculados al suicidio. Carrizo recordó que en 2024, cuando participó por primera vez de este tipo de encuentros, mencionaba como referencia que una persona se quitaba la vida cada día.
“Yo ayer, por dar un número que suelen ser fríos pero que son necesarios, en 2024, cuando me paré por primera vez allí, mencionaba que una persona se quitaba la vida todos los días”, explicó.
Según el dato mencionado durante la entrevista, la situación actual resulta aún más preocupante: “Hoy son dos, es una persona cada dos horas. Qué tremendo cómo creció la estadística. Y otros dos lo intentan”.
Para Carrizo, estas cifras reflejan una problemática que excede los casos individuales y requiere una mirada integral. “Esto es terrible. Esto habla de que nuestro país está atravesando una crisis, una crisis en lo que a salud mental se refiere”, afirmó.
La referente señaló además que distintos especialistas ya habían advertido que las consecuencias de la pandemia podían profundizar determinadas problemáticas sociales y de salud mental. “Fue un fenómeno social y como tal hay que tratarlo”, sostuvo.
Una problemática que requiere una mirada social
Carrizo explicó que la Asociación Civil “Elijo Vivir” viene trabajando junto a profesionales y docentes para analizar qué factores se encuentran detrás de esta situación y comprender especialmente lo que ocurre entre los adolescentes.
“Siempre hubo crisis en los adolescentes” En esa etapa de la vida, explicó, se atraviesa un proceso de transformación en el que los jóvenes comienzan a dejar atrás la infancia y a construir una mayor autonomía respecto de sus padres.
El abordaje de estas situaciones, planteó Carrizo, requiere comprender el contexto social y emocional en el que se encuentran las personas, además de fortalecer las redes de acompañamiento y prevención.