Adultos mayores: acompañamiento, inclusión y una vida activa como ejes de una política pública

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La Subsecretaría de Políticas para el Adulto Mayor, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, Igualdad e Integración, brindó detalles del trabajo que se desarrolla en las residencias y centros de día. A la vez, destacó la importancia de fortalecer los vínculos y las acciones destinadas a garantizar derechos, asistencia y una mejor calidad de vida para las personas adultas mayores.

La Subsecretaría de Políticas para Adultos Mayores, Carla Jimena Beroiz, en diálogo con la Subsecretaría de Producción y Contenidos, habló del funcionamiento del área y el trabajo que lleva adelante junto a su equipo.

Residencias y acompañamiento permanente
La Subsecretaría cuenta con tres residencias para adultos mayores ubicadas en Perito Moreno, Piedra Buena y Río Gallegos. En la capital provincial funciona la residencia Dr. Braulio Zumalacarregui, espacios en los que las personas mayores conviven y reciben atención durante las 24 horas.

Beroiz explicó que en cada residencia viven aproximadamente entre 16 y 20 adultos mayores y señaló que, especialmente en las localidades del interior, existe una característica común: muchas de las personas que llegan a estas instituciones dedicaron gran parte de su vida al trabajo rural.

Sin embargo, el ingreso a las residencias no responde únicamente a la edad. Existen requisitos de admisión y se contempla especialmente la situación de aquellas personas que se encuentran solas y no cuentan con vínculos familiares que puedan hacerse cargo de su cuidado.

En este sentido, la subsecretaria remarcó que el Estado interviene cuando la situación lo requiere, aunque aclaró que el marco legal establece que “la primera línea de responsabilidad de un adulto mayor es la familia”.

El objetivo, explicó, es atender a quienes atraviesan situaciones de soledad o vulnerabilidad y articular los recursos necesarios para garantizarles cuidado, asistencia y acompañamiento. Las residencias cuentan con personal capacitado y profesionales que brindan atención durante todo el día.

“Nos abocamos a atender y cuidar a las personas que, por diferentes circunstancias de la vida, están solas. Realizamos los respectivos circuitos administrativos y coordinamos acciones con otras dependencias del Estado provincial para que estén cuidados, tengan beneficios y, al mismo tiempo, se sientan acompañados”, sostuvo.

Actividades para recuperar vínculos y fortalecer la autonomía
La atención no se limita a las necesidades básicas. Uno de los objetivos planteados por la Subsecretaría es que las residencias sean también espacios de encuentro, participación y recreación.

Por ese motivo, se decidió avanzar y profundizar en la realización de talleres de pilates, gimnasia y actividades de estimulación cognitiva orientadas a ejercitar la memoria, recuperar historias y experiencias y, fundamentalmente, generar nuevas motivaciones.

La propuesta busca que la rutina cotidiana pueda combinarse con actividades recreativas y de esparcimiento. Para Beroiz, estos espacios tienen un valor significativo porque permiten construir vínculos y generar un sentido de pertenencia.

La articulación con instituciones educativas también ocupa un lugar importante.” Las directoras de las residencias gestionan actividades conjuntas con jardines de infantes y escuelas primarias y secundarias, generando encuentros entre distintas generaciones”. – explicó la funcionaria –

El intercambio permite que los adultos mayores compartan sus conocimientos, anécdotas y experiencias con niños y jóvenes. Como parte de estas iniciativas, Carla enfatizó que “uno de los residentes participa habitualmente de actividades en un jardín de infantes para donde les lee cuentos, mientras que alumnos y docentes visitan las residencias durante el año”.

“Recuerdos Compartidos”, un espacio abierto a la comunidad
Otro de los espacios que depende del Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración es el centro de día “Recuerdos Compartidos”, ubicado en Río Gallegos, que funciona de lunes a sábado, de 8 a 18.

El lugar ofrece distintas propuestas destinadas a las personas adultas mayores y también cuenta con un comedor que funciona al mediodía para quienes, por diferentes circunstancias, no pueden acceder a un plato de comida.

La participación en las actividades creció de manera significativa. Beroiz destacó que las colonias de verano e invierno destinadas a adultos mayores tuvieron una importante convocatoria y permitieron generar espacios de encuentro a través de juegos, deportes, recreación y otras propuestas.

Durante quince días, las actividades combinaron sonrisas, anécdotas y momentos compartidos y tuvieron como cierre un viaje a la isla Pavón, una experiencia que, según relató la funcionaria, resultó especialmente emotiva porque para algunos participantes era la primera oportunidad de conocer ese lugar.

“Esta propuesta tuvo una gran convocatoria en ambas oportunidades. Hubo muchas actividades durante quince días y fue emocionante porque muchos adultos mayores nunca habían tenido la posibilidad de conocer la isla Pavón”, recordó.

La importancia de salir de la soledad
Entre las experiencias que más impactaron a la funcionaria se encuentra la de una mujer que participó de una de las colonias y que, durante una jornada, manifestó sentirse mal.

Al conversar con ella, Beroiz descubrió que la emoción estaba relacionada con la posibilidad de participar de las actividades y compartir con otras personas. La mujer pasaba gran parte del tiempo sola en su casa, mientras su marido trabajaba y, según relató, por cuestiones de cuidado y protección no solía salir ni mantener contacto social.

Para la subsecretaria, esa situación refleja una problemática que atraviesa a muchas personas mayores: la soledad.

“Hay mucha soledad. Muchos adultos mayores no se animan a participar, pero cuando toman la decisión y se integran, su expectativa de vida y su manera de relacionarse cambian sustancialmente. Pueden planificar, reunirse para festejar cumpleaños y realizar otras actividades que los motivan a compartir”, señaló.

En esa línea, consideró que las propuestas recreativas y comunitarias no son actividades accesorias, sino herramientas que pueden transformar la vida cotidiana. “Este tipo de actividades, de alguna manera, te cambian y le otorgan color a la vida”, expresó.

170 adultos mayores participan de los talleres
Las colonias fueron abiertas a toda la comunidad y tuvo carácter gratuito. A partir de esa experiencia, desde el área se continuó acompañando y orientando a quienes participaron, brindándoles información sobre las diferentes propuestas disponibles en el centro de día.

La respuesta fue significativa y la demanda se incrementó. Actualmente, alrededor de 170 adultos mayores concurren al espacio y participan de una amplia variedad de talleres.

Entre las propuestas se encuentran tango, folklore, crochet, reciclaje, nuevas tecnologías y actividades destinadas al trabajo de la memoria. Según explicó Beroiz, los talleres se multiplicaron como consecuencia del crecimiento de la demanda.

“Estamos muy contentos porque, a diferencia de lo que muchas veces piensa o imagina la gente, los adultos mayores son muy activos y participan en varios talleres”, destacó.

Tecnología, prevención y nuevas herramientas
La incorporación de nuevas tecnologías también forma parte de las actividades. En este espacio se desarrollan charlas y capacitaciones con personal de la Caja de Previsión y del Banco de Santa Cruz, especialmente vinculadas con las estafas que afectan a las personas mayores.

El objetivo es brindar información, responder consultas y ofrecer herramientas para que puedan desenvolverse con mayor seguridad frente a las nuevas tecnologías y los riesgos asociados.

“Es un espacio en el cual se los asesora, se disipan dudas y tienen la posibilidad de acceder a información y aprender a conectarse con las herramientas que ofrece la tecnología”, explicó la funcionaria.

Las propuestas se complementan con actividades físicas y recreativas, entre ellas gimnasia, ritmos y pilates. Los sábados, además, se desarrollan talleres de alimentación saludable y cocina, en los que los participantes elaboran distintas preparaciones dulces y saladas.

Una política que también contempla asistencia social
El trabajo de la Subsecretaría incluye además acciones relacionadas con la asistencia social, la salud y el acceso a derechos. Beroiz señaló que una parte de la población adulta mayor atraviesa situaciones económicas complejas y que, en algunos casos, no cuenta con jubilación ni cobertura de salud debido a la falta de aportes previsionales realizados durante su vida laboral.

Frente a esas situaciones, distintas áreas del Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración intervienen para gestionar pensiones no contributivas y otros recursos destinados a mejorar las condiciones de vida.

También se gestionan ayudas relacionadas con alimentación, vestimenta, medicamentos, derivaciones y alquileres, entre otras necesidades.

“Esta es una política pública importantísima que requiere un contacto permanente con todos los municipios. En base al trabajo del personal realizamos acompañamientos económicos y proporcionamos diferentes ayudas relacionadas con la alimentación, vestimenta, medicamentos, derivaciones, alquiler y otros recursos que el adulto mayor requiera y necesite, porque es ahí donde el Estado debe estar presente y acompañar”, afirmó.

Actualización de la Ley de Pensiones y articulación institucional

Entre los desafíos que plantea la gestión se encuentra también la actualización de la Ley de Pensiones, que Beroiz consideró antigua frente a las necesidades actuales.

La funcionaria explicó que el trabajo cotidiano requiere una articulación permanente con organismos como el Poder Judicial, la Caja de Previsión y otras instituciones vinculadas con las distintas problemáticas que atraviesan los adultos mayores.

A esto se suma el trabajo conjunto con las oficinas vinculadas a Servicios Públicos y Distrigas S.A., desde donde se gestiona el ingreso al programa “Situación Especial” para aquellas personas que no pueden afrontar el pago de los servicios.

El procedimiento incluye un seguimiento de cada caso. El personal visita los domicilios y elabora informes sobre la situación de las personas para poder brindar una respuesta integral.

El desafío de construir una vejez activa
La tarea cotidiana también tiene una dimensión emocional para quienes trabajan en las residencias. Beroiz reconoció que, si bien se trata de una labor gratificante, existen momentos difíciles, especialmente cuando fallece alguno de los residentes.

“Cuando muere algún residente queda un vacío y se siente la tristeza para el equipo de trabajo, porque de alguna manera formaron parte de la vida cotidiana de cada uno de ellos”, expresó.

A pesar de esas situaciones, la funcionaria sostuvo que el trabajo debe continuar y que es necesario seguir ordenando, organizando y gestionando cada caso de acuerdo con las necesidades que se presentan.

De cara al futuro, Beroiz planteó la necesidad de profundizar los proyectos existentes y fortalecer las políticas destinadas a las personas adultas mayores. Su mirada apunta a una concepción de la vejez alejada de la pasividad y centrada en la participación, los vínculos y el ejercicio de derechos.

“Trabajamos mucho en la concientización y el cuidado del adulto mayor, el respeto y que el adulto mayor sea un adulto activo”, sostuvo.

Desde esta perspectiva, la política pública aborda diferentes dimensiones de la vida: lo social, lo cultural, lo recreativo y también los aspectos legales, tanto en Río Gallegos como en las localidades del interior provincial.

El desafío, en definitiva, consiste en que la edad no signifique aislamiento. Que las residencias sean espacios de cuidado, pero también de encuentro; que el Centro de Día funcionen como ámbito de participación; y que quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad puedan encontrar en el Estado una respuesta que les permita vivir esta etapa con acompañamiento, dignidad y mayores oportunidades de integración.