El contador público realizó un balance de la economía argentina durante los primeros seis meses del año, analizó el impacto del cambio de régimen económico en el bolsillo de las familias, cuestionó la lectura oficial sobre el consumo y se refirió al posible endeudamiento de Santa Cruz.
En una entrevista con Voces y Apuntes, el contador público Pablo Barros, titular del Estudio Contable Barros, realizó un análisis de la situación económica al cierre del primer semestre del año y explicó cuáles son, a su entender, los factores que impulsaron el aumento de la morosidad en los hogares argentinos.
Según sostuvo, el cambio de régimen económico modificó por completo la forma en que las familias administran sus ingresos y sus gastos.
“Una de las principales causas en el aumento de la morosidad es el cambio de régimen económico que ha vivido el país en estos dos años y medio”, afirmó.
Barros recordó que durante el período de alta inflación, con tarifas subsidiadas y amplias posibilidades de financiar compras en cuotas, muchas familias lograban licuar el peso de las deudas con el paso de los meses.
“Con la inflación por las nubes había muchas compras en cuotas sin interés o con un interés bajo. Uno pagaba la primera cuota y a partir de la tercera o cuarta decía ‘se paga sola’, porque el ingreso se acomodaba más o menos a la inflación”, explicó.
Sin embargo, señaló que ese escenario cambió radicalmente.
“Mucha gente siguió con el mismo ritmo y de repente se dio cuenta de que el ingreso ya no aumentaba tanto, mientras que el ingreso disponible, lo que queda después de pagar lo básico, se redujo mucho”, indicó.
En ese sentido, atribuyó la caída del poder adquisitivo al incremento de los costos de la energía, los servicios públicos y los combustibles tras la reducción de subsidios.
“Es un cambio en las reglas de juego. El que estaba jugando al fútbol, ahora tiene que picar una pelota y no patearla”, graficó.
El consumo y la interpretación de las estadísticas
Durante la entrevista, Barros también cuestionó la forma en que se interpretan algunos indicadores económicos difundidos por el Gobierno nacional.
Si bien reconoció que las estadísticas pueden mostrar un crecimiento del consumo, advirtió que ese aumento está fuertemente influenciado por el mayor gasto en combustibles y servicios públicos, cuyo precio se incrementó significativamente.
“Con las estadísticas uno puede elegir qué leer. Puede ser que sean correctas, pero la interpretación determina el análisis”, sostuvo.
Además, señaló que existen sectores que muestran una realidad diferente.
“Cuando analizás exclusivamente la venta de supermercados, se ve que está desplomada. Todo lo que tiene que ver con lo industrial también está desplomado”, expresó.
A su entender, la velocidad con la que se produjo la transición económica generó un fuerte impacto sobre distintos sectores de la actividad.
El efecto de la guerra sobre la economía
Barros consideró que uno de los hechos inesperados del semestre fue el impacto internacional del conflicto bélico, que modificó algunas variables económicas a nivel internacional.
Explicó que el aumento del precio internacional del petróleo favoreció temporalmente el ingreso de dólares al país, situación que ayudó a mantener estable el tipo de cambio.
No obstante, advirtió que, tras la baja del valor del barril luego de alcanzarse un acuerdo de paz, ese escenario podría modificarse.
“Es una buena noticia para la economía en general, pero también es una situación de alerta para el stock de dólares, porque de acá en adelante se prevé un menor flujo”, señaló.
En ese contexto, consideró que la desaceleración de la inflación continúa siendo uno de los principales logros que puede exhibir el Gobierno nacional.
Sectores ganadores
El profesional indicó que no todos los sectores atraviesan la misma realidad económica.
Según explicó, las actividades vinculadas con la energía, el campo y la producción extractiva muestran un desempeño favorable y cuentan con demanda sostenida.
Al mismo tiempo, reconoció que el fortalecimiento del peso del ingreso medido en dólares beneficia especialmente a quienes logran generar excedentes para ahorrar en esa moneda, aunque aclaró que también aumentó el costo de vida medido en dólares.
“No es mentira que todos ganamos más en dólares, pero el paquete de fideos también sale más dólares”, ejemplificó.
El empréstito para Santa Cruz
Consultado sobre el empréstito que impulsa el gobernador Claudio Vidal para la provincia de Santa Cruz, Barros sostuvo que el endeudamiento no debe evaluarse únicamente por su existencia, sino por su destino y la capacidad de pago.
“El endeudamiento nunca es malo o bueno de por sí. Depende para qué se use y depende la capacidad de pago”, afirmó.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de contraer deuda en moneda extranjera cuando los ingresos no están dolarizados.
“El endeudamiento en dólares, para alguien a quien no le ingresan dólares, es peligroso”, concluyó. En este sentido, el Gobernador Vidal, mencionó en varias oportunidades que el empréstito en dólares se puede dar, ya que la provincia recibe el valor de la coparticipación en dólares, pero liquidados en pesos.
Desde el Estudio Contable Barros, el profesional continúa brindando análisis sobre la actualidad económica y asesoramiento contable orientado a empresas, comerciantes y particulares, poniendo el foco en interpretar el impacto de los cambios económicos sobre la actividad cotidiana.