Tengamos presente que cuando el gobierno pidió plata a los Bancos extranjeros privados amigos de Toto, les dio un gran negocio, y que ese gran negocio para beneficio de algunos pocos tipos lo pagamos los ciudadanos argentinos. Sucede que cuando los financistas acreedores le cuentan las costillas al Estado, y perciben que el mismo está tan endeudado que ya no va a poder pagarles, es decir, que comienza a haber riesgo de cesación de pagos, fenómeno llamado default, dejan de prestarle; claro, darle más a quien no te va a cumplir con los pagos pautados implica perder, entonces dejan de prestarle.

Esto es lo que sucedió en los últimos meses, por eso ahora , para poder seguir con posibilidades electorales hasta el año que viene sin tomar decisiones impositivas en contra de los poderosos grupos concentrados que constituyen el poder fáctico a través de las corporaciones económicas, sin cobrar la inconmensurable masa de dinero que grandes y pequeños evaden todo los años; y, sin avanzar aún más sobre el común del pueblo constituido por asalariados, cuentapropistas, comerciantes, pequeños y medianos empresarios, a los que asfixiarían corriendo el riesgo de una pueblada, el gobierno pide entonces un préstamo stand by al FMI, total¡, como dijo Toto Caputo, con este financiamiento llegamos hasta fines del año que viene, casualmente, hasta las nuevas elecciones presidenciales, es decir el endeudamiento tiene también parte de estrategia electoral.

Los stand by del FMI son préstamos que hoy usan muy pocos países, para darte un ejemplo, Kenya, esta nación africana sirve de muestra del nivel de colapso económico de los Estados que recurren a un stand by, recurrir al FMI es admitir que la economía del país está en terapia intensiva.

Como es costumbre el gobierno del PRO, y no digo Cambiemos, digo PRO, porque los pocos Radicales aliados y la Coalición Cívica de Lilita no tienen participación alguna en la mesa chica de las decisiones, tiene el irónico histrionismo necesario para venderte con cara de póker una mala noticia como un logro, y presentarte al endeudamiento y a la sumisión a los dictados del Fondo como una distinción, diciendo por ejemplo que es gracias a la confianza que el gobierno genera en el mundo. Estas falacias representan el Duranbarbismo a la enésima potencia, una gran eficacia para el engaño comunicacional, ahora le llaman construcción de post verdad, que sirve para ganar elecciones, pero no para gobernar, porque, más tarde o más temprano, quedará en evidencia como una mentira más de las tantas que la Argentina le ha tolerado al Presidente.

Con el Préstamo del Fondo Monetario Internacional viene de la mano el listado de deberes que debe hacer el gobierno para reducir el déficit, vienen las condiciones a cumplir, pero, como el FMI fue creado por EEUU para imponer a los países a punto de quebrar políticas que no hagan tambalear los negocios globales de los países dominantes, los que generalmente saquean sus recursos primarios llevándose a muy bajo costo las riquezas hacia sus países, no van a balancear las cuentas fiscales generando nuevos recursos, no van a proponer el crecimiento económico, no recomendarán restituir el impuesto a la riqueza que este gobierno redujo significativamente, o las retenciones sojeras o mineras, o impedir la evasión de los empresarios nacionales aliados del gobierno que quedaron en evidencia en el último blanqueo, no, los que están del lado del poder económico concentrado, siempre van por el ajuste, claro que hay que eficientizar el gasto, eliminar excesos y abusos, pero la búsqueda virtuosa de la estabilidad financiera no puede ignorar la producción y la exportación, es decir el crecimiento económico, porque lograr más PBI per cápita es distribuir más en la sociedad y recaudar más impuestos para las cuentas del Estado.

Vale detenernos un segundo a recordar que la ley de blanqueo de capitales nos permitió comprobar que el Presidente a través de su hermano y de su primo blanqueó más de mil millones de pesos, Dujovne, y varios funcionarios y familiares del gabinete PRO, como los Peña Brown, aprovecharon el beneficio de limpiar millones de dólares no declarados ante la AFIP provenientes de actividades ilícitas, y de la misma manera lo hicieron varios nuevos empresarios surgidos de vínculos presidenciales como Marcelo Middlin, quien ahora figura al frente de energéticas vinculadas al casi dueño del Lago Escondido, Joe Lewis, entrañable amigo de negocios de Mauricio, y también de las empresas controladas por SOCMA, que van pasando transitoriamente de manos de uno a otro amigo del Presidente.

El último blanqueo alcanzó la suma de 130 mil millones de pesos, los cálculos de consultoras especializadas indicaban entonces que la suma de plata mal habida de negocios argentinos acumulada en el exterior era cercana a los 450 mil millones de pesos, a los más de 300 mil millones que entonces no se blanquearon sumémosle lo que se generó en el último año y medio, la cuenta indica que hay más guita evadida por empresarios argentinos en el exterior que la que le vamos a pedir prestada al FMI, insisto, guita negra, producto violaciones a las leyes, que, si el Estado fuera eficiente y justo, implicaría que los grandes empresarios vernáculos que forman parte del grupo de poder que el propio presidente llamó el Círculo Rojo, entre ellos Roca, Bulgheroni, Cotto y otros, estén muy complicados con el Poder Judicial.

El dinero hasta hace poco negro que, merced a una ley injusta, ahora es legal, sigue en el exterior resguardado de sus propias políticas en cuentas off shore, en bancos con sucursales en cuevas fiscales, los poderosos empresarios argentinos que se sienten representados por el actual gobierno, siguen sin invertirlo en el país conducido por el gobierno de ellos, los empresarios, y la razón está clara, simplemente porque conocen a la perfección cuál es el plan, lo que quedó claro cuando Aranguren, en un sincericidio, dijo, “voy a traer mi dinero a la Argentina cuando sea un país confiable”.

Por Juan Balois Pardo.

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