Se trata del uniformado que la semana pasada confesó en su muro de Facebook que había abusado de sus hijastros. Mientras la jueza Noelia Ursino define su situación procesal, un grupo de vecinos halló su vehículo y lo incendió en un descampado.

El suboficial retirado, identificado como R.U.P; fue detenido el 12 de marzo, luego de hacer una intrincada y oscura confesión en su cuenta de Facebook, en donde reconoció haber abusado de los hijos de su pareja.

Acorralado, el sujeto tomó la decisión luego de que su ex pareja lo denunciara penalmente por el abuso cometido contra su hijo de 12 años y minutos después de que la mujer radicara una nueva denuncia, esta vez por el abuso contra la niña de siete, munida de las pericias médicas.

En medio de la conmoción social que causó el caso, un grupo de vecinos nucleados en “No Más Silencio”, una ONG que visibiliza el abuso sexual infantil, escrachó al militar y organizó una marcha para pedir justicia. Es que, tras las denuncias, el presunto abusador había estado apenas seis horas en la comisaría fijando domicilio, por cuanto se reclamaba su inmediata detención.

A media hora de que iniciara la marcha, el pasado domingo, el militar decide publicar un pedido de perdón en las redes sociales donde advertía que su intención era irse “lejos”. De inmediato decenas de comentarios le llovieron exigiéndole que hiciera frente a la pena que le corresponde por su crimen, en medio de una catarata de insultos y amenazas.

“Querido Puerto Santa Cruz. Hoy es un día muy triste para dos familias que yo rompí con la confianza que me dieron. Solo les pido perdón de todo corazón. Si es que me queda, puesto que está totalmente destrozado. Ojalá todo se resuelva para bien. Yo me voy lejos de aquí para nunca más volver. Pido perdón a mis hijos, ellos no son culpables de nada. Pido disculpas y perdón a los dos chiquitos que tanto me brindaron su cariño y a la madre por el daño causado”.

Cuando la muchedumbre arribó a la comisaría, el sujeto fue detenido y trasladado hasta allí en la cajuela del patrullero, pero ayer TiempoSur pudo conocer algunos detalles de las horas previas.

Aparentemente el militar habría querido darse a la fuga. Según trascendió, cuando manejaba su vehículo, fue embestido por otro que conducía el padre biológico de los menores. Esto obligó al acusado a descender del auto y darse a la fuga para luego ser detenido por el personal policial.

Su coche quedó en inmediaciones del puerto de Punta Quilla, en un desvio de ripio. Sin embargo no pasó mucho hasta que comenzaron a aparecer vecinos que, conociendo que se trataba del auto del presunto abusador, le provocaron destrozos. La descarga llegó al punto de que ayer, el automóvil Megane fue incendiado.

El expediente

TiempoSur pudo conocer que el acusado se negó a brindar su declaración indagatoria, lo que constituye su primera instancia de defensa. Aun así, la jueza Noelia Ursino tiene sobrada prueba ya producida, aun cuando sólo transcurrió una semana de la denuncia.

Se cree entonces que la semana entrante, la magistrada resolverá la situación procesal del militar. Vale mencionar que no todo está en manos de la Jueza de Instrucción, ya que son varios componentes los que intervienen en el proceso, entre ellos, el Ministerio Pupilar que pone a la Dra. Castellini en representación de los menores víctimas y la Defensoría Oficial para defender al acusado, a cargo de la Dra. González.

Asimismo, fuentes judiciales indicaron a este diario que la confesión vía redes sociales no tiene relevancia, habida cuenta, tal como se menciona más arriba, que el militar tendría un cúmulo de pruebas incriminatorias que lo comprometen en forma fáctica.

Fuente: Tiempo Sur.

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