El delito es sin duda uno de los fenómenos sociales más complejos, en su origen multicausal y su abordaje multidisciplinario; inciden aspectos sociales, entre ellos la educación, la cultura, la inclusión; aspectos policiales, la prevención, la proacción, la proximidad, la investigación, la inteligencia criminal son algunos de ellos; aspectos judiciales y penitenciarios en los que es determinante la especialización; aspectos legales, propendiendo al mejoramiento de las leyes con la imperiosa participación de distintos especialistas en la temática, aspectos de acompañamiento en la reinserción, tarea en que resulta importante la eficientización de los Patronatos de Liberados, aspectos de solidaridad social, para lograr mayor voluntariado acompañando a los Patronatos, y también otros que por necesidad de síntesis debo obviar.
Hace varias décadas que los Argentinos tenemos la clara percepción que las instituciones nombradas no funcionan bien, que es necesaria su evolución, los Santacruceños siquiera tenemos un Servicio Penitenciario, La Policía Provincial lo persigue, lo detiene, lo investiga, y además se supone que lo “PREPARA PARA SU REINCERSIÓN” en sus Alcaldías Policiales.
Hace horas el Presidente de la Nación reinstaló el tema manifestando que hay que discutir el tema de la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años, su primer intento de poner un tema relacionado con la seguridad en la agenda apunta a un segmento del fenómeno muy sensible para la ciudadanía de todos los niveles económicos ya que el miedo de perder la vida a manos de un joven adicto desesperado, o un pibe chorro resulta un riesgo concreto, pero sinceramente espero que el área específica de generar las políticas para reducir el delito se ocupe paralelamente de todo el abanico fenomenológico, incluido el delito de “Guante Blanco” que mucho daño económico le hace a nuestro país que no tiene por ello recursos para un plan que pretenda mejorar lo que hace el Estado por la reinserción social que manda la Constitución.
El último en instalar el tema de la baja de la edad de imputabilidad con fuerte presencia en el debate nacional, fuerza que solo pueden darle altos referentes políticos como un presidente, un Ministro o un Juez de la Corte, fue Gustavo Beliz en los inicios del Gobierno de Kirchner quien presentó en el Salón Blanco el Plan Político de su Ministerio de Seguridad y Justicia, poco después la gestión de Beliz terminó y nunca más el Kirchnerismo presentó un programa de políticas para reducir el delito, es más, casi no pronunció la palabra seguridad.
Se volverán a escuchar opiniones desde los extremos ideológicos, pero una de las conclusiones será ineludiblemente que antes de encerrar a un menor el Estado debe crear INSTITUCIONES ESPECIALIZADAS PARA SU TRATAMIENTO que cumplan con un adecuado Marco Legal Especial para el Tratamiento de los Menores en Conflicto con la Ley, lo que no se logra de la noche a la mañana.
Hoy, los menores pueden ser encerrados en un “REFORMATORIO” por la decisión arbitraria de un juez sin tener derecho a defensa, existen menores encerrados en supuestos Institutos que no tienen condiciones para hacer un buen trabajo, personalmente creo que la baja de la imputabilidad permite que el menor se defienda, que el proceso haga menos discrecional su condena, la que debe favorecer la expectativa de su resocialización.
Beliz anunció en aquella oportunidad un Programa de Construcción de Cárceles e Institutos, pero no se cumplió, se suele decir en los entornos políticos que inaugurar cárceles no genera rédito político, que es preferible inaugurar escuelas y hospitales, ojalá haya llegado el momento de construir más unidades para lograr más plazas penitenciarias, pero ojalá también haya llegado el momento de mejorarlas, muy especialmente para el tratamiento de los menores en conflicto con la ley propendiendo a reeducarlos para respetar las normas de la buena convivencia.

Por Juan Balois Pardo

 

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