La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) se solidarizó con la Cámara de Comercio e Industria de Pico Truncado, que hizo público la crisis que atraviesan los comerciantes y empresarios de esa localidad. La caída de las ventas, y la suba de los costos aceleran el cierre de comercios, y por ende provoca la pérdida de fuentes de trabajo.

Desde la Cámara de Comercio e Industria lamentaron “la insensibilidad” de las autoridades municipales encabezadas por el intendente  Omar Fernández en medio de esta crítica coyuntura. La entidad consideró que la suba de los impuestos aplicados en lo que va de año y la falta de defensa de los comerciantes, han puesto al sector en una “crisis profunda”.

“Las faltas de políticas públicas a favor de nuestra actividad nos están empujando al deterioro no solo comercial, sino que pone en peligro las fuentes laborales de nuestros empleados y sus familias”, se advierte y a su vez se agrega que “el aumento sistemático e inconsulto de impuestos municipales, sumado al incremento de gravámenes provinciales está asfixiando nuestra actividad, tomando como primera medida la reducción a mitad de jornada de algunos empleados que por siguiente perciben menos haberes”, se indicó desde la Cámara de Comercio e Industria de Pico Truncado.

Por su parte, la FESC remarcó que “el fuerte proceso de desaceleración de la economía apuró el cierre de locales comerciales no solo en Pico Truncado, sino en toda la provincia, como consecuencia de la caída de ventas y los elevados incrementos de los costos. También se refleja una disminución en nuevos emprendimientos”.

“La situación económica hace que el comerciante piense más de una vez para iniciar un nuevo emprendimiento, por lo que son muy pocos los que se arriesgan y deciden a poner en marcha un negocio” y por otro lado “no es tan sencillo mantener un local abierto y muchos no pudieron sostenerse en un momento de actividad plena”, se señaló desde la FESC.

Por último, se solicitó a las autoridades tener en cuenta esta situación de los comerciantes y de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), y frenar la presión fiscal, para así detener la sangría de la actividad comercial.

 

Comentarios

comentar