“La disminución de la coparticipación -tanto nacional como provincial por la caída de la actividad económica- trae como consecuencia un impacto en las alicaídas cuentas de la provincia por las medidas nacionales, llámese devaluación, quita de retenciones, etcétera”, escribió la gobernadora Alicia Kirchner en la nota que le enviara al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el pasado 10 de marzo. Allí, la mandataria volvía a reclamar asistencia financiera en la misma proporción en que fueron ayudadas otras provincias, al mismo tiempo en que advertía sobre la falta de federalismo del Gobierno nacional.

El análisis del presupuesto 2016, enviado por el Gobierno provincial la semana pasada, permite observar en números el impacto del actual contexto económico en Santa Cruz. Por otro lado, TiempoSur también analizó los presupuestos anteriores (2009-2015), para poner en contexto el actual déficit heredado de la gestión de Daniel Peralta.

El dato que marca la posible desaceleración de la actividad económica general de la Argentina y su impacto en la provincia está dado por la Coparticipación Federal de Impuestos (CFI). En  2014, Santa Cruz recibió aproximadamente 3.415 millones de pesos por este concepto. Al año siguiente fueron 4.702 millones de pesos. Es decir que el incremento recibido por la provincia fue del 37 por ciento.

Para 2016, Santa Cruz prevé recibir 5.692 millones de pesos por CFI, un 21 por ciento más que el año anterior. Si bien habrá un incremento nominal de la plata que ingrese a las arcas provinciales, puede observarse una desaceleración de ingresos por coparticipación en torno a los 16 puntos porcentuales.

En cuanto a la Coparticipación Provincial de Impuestos, la provincia distribuirá a los municipios 1.481,9 millones de pesos, un 26 por ciento más que lo presupuestado el año pasado. En el período 2014-2015, la distribución de recursos coparticipables a los municipios tuvo un incremento de 21 por ciento.

Entre 2011 y 2015, los ingresos tributarios tuvieron un alza de 248 por ciento y las contribuciones a la seguridad social (un buen indicador para analizar los niveles de empleo) crecieron un 332 por ciento. Estos incrementos superaron con creces cualquier indicador de inflación, por lo tanto son una foto más ajustada de la actividad económica, que de los movimientos de precios.

En el período 2011-2012, los ingresos tributarios crecieron un 40 por ciento, en 2012-2013, la suba fue de 28 por ciento. En 2013-2014, el alza fue del 50 por ciento y entre 2014-2015, la suba fue de 26 por ciento. En este último período sí hay que contemplar la devaluación del 20 por ciento realizada en enero, que impactó en los precios.

Según el presupuesto 2016, la provincia recaudará 12.957,3 millones de pesos, un 31 por ciento más que lo previsto el año pasado. Para este año también hay que contemplar la devaluación del actual Gobierno nacional, que ya alcanza al 60 por ciento.

Un dato político curioso que arroja el análisis de los presupuestos de la provincia es el fuerte recorte que aplicó la administración de Daniel Peralta al Ministerio de Desarrollo Social, justo el epicentro de los conflictos de mitad de febrero, a pesar de los niveles récord de recaudación de lo que se vio beneficiada su gestión.

En 2014, la provincia le destinó a ese Ministerio 420,3 millones de pesos, mientras que al año siguiente le aplicó un brutal recorte del 80 por ciento, al llevar su presupuesto a 80 millones de pesos. El otro dato significativo fue el retroceso de esta área y salud en el total del presupuesto de la provincia. En 2009, ambas jurisdicciones representaban el 11,6 por ciento de todo el presupuesto, mientras que para 2012, Peralta llevó ese ratio a 9,92 por ciento.

Otro aspecto interesante para tener en cuenta a la hora de analizar el presupuesto es la cantidad de empleados públicos que dependen de la administración central. En el período 2004-2007 (bajo las gobernaciones de Sergio Acevedo y Carlos Sancho), hubo un incremento de los empleados de planta permanente del 44 por ciento. En la gestión Peralta, la suba fue del 14 por ciento. Durante los trece presupuestos rubricados por Néstor Kirchner como Gobernador, el empleo público tuvo un incremento del 4 por ciento. Para 2016, la provincia prevé una planta (sin contar otras contrataciones) de 28.986 personas, una merma del 8 por ciento en relación a lo presupuestado el año pasado.

La herencia

El proyecto del presupuesto 2016 presenta un déficit de 6.794,4 millones de pesos, un considerable incremento de 192 por ciento en relación al déficit planteado en el presupuesto del año pasado. Si se tiene en cuenta que el último presupuesto elevado por el ex gobernador Daniel Peralta presentaba un déficit de 2.884 millones de pesos, el último año de gestión del ex mandatario más que duplicó el déficit que deberá enfrentar la nueva gestión.

El déficit de la provincia tuvo dos momentos de fuerte aumento: en 2007 tuvo un incremento del 172 por ciento (-543 millones), y en 2009 pasó a ser de 2042 millones de pesos, casi cuatro veces más que en 2007.

Esa fuerte suba de 2009 coincide con el análisis realizado por la Secretaría de Asuntos Municipales, que el año pasado publicó un libro con el análisis fiscal de los municipios del país. Según el trabajo “La estructura de la recaudación municipal en la Argentina”, editado conjuntamente entre la Secretaría de Asuntos Municipales (SAM) y la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), el déficit de la provincia de Santa Cruz se aceleró entre 2009 y 2012, cuando Daniel Peralta era Gobernador.

Cubrir el déficit de Santa Cruz será uno de los grandes desafíos de Alicia Kirchner, sobre todo teniendo en cuenta la falta de asistencia financiera por parte del Gobierno nacional, a pesar de los insistentes reclamos de la mandataria. El pasado 26 de enero, nación transfirió a siete jurisdicciones casi 4.000 millones de pesos. La semana pasada, a través del Decreto 490/2016, el Gobierno le entregó otros 800 millones de pesos a Mendoza, en concepto de adelantos financieros. Esta provincia ya había recibido en enero 1.000 millones de pesos.

Según el presupuesto 2016, la Gobernadora no prevé tomar deuda pública para financiar el déficit, mientras que el año pasado, Peralta había previsto un endeudamiento público por 583 millones de pesos. En un contexto donde los distintos gobernadores manifestaron su apoyo al pago de los Fondos Buitre para poder tomar deuda en el exterior, no es menor que la provincia no opte por saldar su déficit con deuda externa.

Parte de la estrategia del Gobierno nacional es impulsar a las provincias a tomar deuda en el exterior una vez que se le pague a los Fondos Buitre, con la promesa de que habrá tasas de interés “accesibles”. Con la toma de deuda pública en el exterior, quien se verá beneficiado será el propio Gobierno nacional, ya que dichos dólares que ingresen deberán depositarse en el Banco Central. Es decir, contribuirían a financiar la política monetaria de nación. Y en segundo lugar, sería un argumento para dejar de brindar ayudas financieras a las distintas jurisdicciones.

Claves:

*El proyecto del presupuesto 2016 presenta un incremento del gasto público del 22 por ciento
*El déficit previsto es de 6.794 millones de pesos, un 172 por ciento más que el previsto en 2015
*Sin embargo, el fuerte incremento del déficit ocurrió durante la gestión de Daniel Peralta, al pasar de 543 millones de pesos (2007) a 2042 millones en 2009.
*La gestión de Daniel Peralta aplicó un recorte de recursos a Desarrollo Social del 80 por ciento.

*Por Coparticipación Federal de Ingresos, Santa Cruz recibirá, en 2016, 5.692 millones de pesos, un 21 por ciento más que en 2015.
*Pero el año pasado, el incremento de la coparticipación fue del 37 por ciento.

Fuente: Tiempo Sur

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